Alejandro Fernández defiende en Granollers una Cataluña que diga “sí” a la empresa, la industria y las grandes infraestructuras

La UEI y Alejandro Fernández reclaman menos burocracia, menos impuestos y más infraestructuras

Pep Garcia i Alejandro Fernández en un momento de la rueda de prensa

La excesiva burocracia, la elevada presión fiscal y las carencias históricas en infraestructuras volvieron a situarse en el centro del debate económico del Vallès Oriental. La Unión Empresarial Intersectorial (UEI) aprovechó la celebración de un nuevo encuentro de su Círculo de Empresarios para reclamar una profunda simplificación normativa y un entorno más favorable para el crecimiento empresarial, en una jornada que contó con la participación del presidente del Partido Popular de Cataluña, Alejandro Fernández.

Durante el encuentro, celebrado en Granollers, la patronal vallesana alertó de la creciente asfixia regulatoria que sufren las pequeñas y medianas empresas. El presidente de la UEI, Pep Garcia, recordó que solo en 2024 se aprobaron 719 normas estatales, lo que supone una media de dos nuevas disposiciones al día y más de 259.000 páginas publicadas en el BOE. A ello se suman las cerca de 179.000 páginas publicadas por la Generalitat en el DOGC. "Este volumen de novedades legislativas es completamente inasumible para nuestras empresas y limita la producción, la innovación y la competitividad", advirtió.

Fernández recogió el guante y defendió la necesidad de trasladar a Cataluña las políticas económicas que el PP aplica en otras comunidades autónomas. "Hemos eliminado trabas burocráticas y hemos suprimido los impuestos de Patrimonio y Sucesiones allí donde gobernamos, y queremos hacer lo mismo en Cataluña", afirmó. El dirigente popular fue más allá y aseguró que "es necesario acabar con la cultura antiempresarial que se ha creado en nuestro territorio", una idea que repitió durante toda su intervención ante empresarios y medios de comunicación.

Un "sí" frente a la política del bloqueo

El líder popular aprovechó el acto para contraponer su modelo económico al que considera predominante en la política catalana de los últimos años. Según explicó, Cataluña ha vivido demasiado tiempo condicionada por formaciones que han promovido una cultura del rechazo permanente a los grandes proyectos económicos.

"Nosotros queremos decir sí", afirmó. "Sí al Circuit de Montmeló, sí al Quart Cinturó, sí a la ampliación del aeropuerto, sí a la industria y sí al turismo". Para Fernández, crecimiento económico, sostenibilidad y desarrollo territorial son perfectamente compatibles siempre que exista voluntad política para hacerlo posible.

Precisamente sobre infraestructuras, la UEI insistió en la necesidad de desbloquear actuaciones estratégicas como la B-40, culminar el desdoblamiento de la línea R3 y solucionar los problemas crónicos de Rodalies. Pep Garcia recordó que el Vallès Oriental es la cuarta comarca catalana en aportación al PIB y uno de los principales motores industriales del país. "Necesitamos infraestructuras propias del siglo XXI para no limitar la competitividad de nuestras empresas", subrayó.

Fernández coincidió plenamente y reclamó centrar los esfuerzos en proyectos viables y urgentes. Por ello se mostró muy escéptico respecto a la recuperación del proyecto ferroviario orbital impulsado por ERC. "Antes de plantear nuevas infraestructuras fantasmagóricas, Cataluña necesita que Rodalies funcione, que se arreglen las carreteras y que se solucionen los problemas de la AP-7", señaló.

García y Fernández a la rueda de prensa previa a la charla en la UEI

Críticas a la turismofobia y a la presión fiscal

Otro de los asuntos abordados fue la reciente subida de la tasa turística impulsada en Barcelona por PSC, ERC y Comuns. Fernández calificó la medida como una muestra más de la "turismofobia" que, a su juicio, se ha instalado en parte de la política catalana.

El dirigente popular recordó que el turismo genera entre el 15% y el 20% del PIB catalán de forma directa o indirecta y alertó de que convertir a los visitantes en un problema supone un error estratégico. "El discurso del 'Tourist Go Home' que popularizó Ada Colau está siendo asumido ahora por quienes gobiernan Barcelona", lamentó.

La patronal también puso el foco sobre la fiscalidad. Pep Garcia defendió la necesidad de contar con un marco tributario competitivo que incentive la inversión y facilite la continuidad de las empresas familiares. Según explicó, impuestos como el de Sucesiones y Donaciones dificultan el relevo generacional y ponen en riesgo la continuidad de numerosas compañías del Vallès Oriental.

Reformismo frente a populismo

A pocas semanas del congreso del PP catalán, Fernández reivindicó el "reformismo" como eje de su proyecto político. Frente a los discursos populistas o rupturistas, defendió una política basada en reformar progresivamente aquello que no funciona mientras se preserva lo que sí da resultados.

En este sentido citó algunos de los principales desafíos de Cataluña: el deterioro de los resultados educativos, los problemas de seguridad ciudadana, la elevada presión fiscal, la gestión del agua o la política energética. "Los problemas de Cataluña se resuelven desde el reformismo, no desde la revolución", concluyó.

El encuentro organizado por la UEI volvió a poner de manifiesto la preocupación del tejido empresarial del Vallès Oriental por el exceso regulatorio, la fiscalidad y la falta de infraestructuras, pero también evidenció la creciente sintonía entre parte del empresariado y los discursos que reclaman una Cataluña más orientada al crecimiento económico, la competitividad y la atracción de inversiones.