El PNV se desmarca del PSOE: Esteban cuestiona la viabilidad del Gobierno de Sánchez

Aitor Esteban en el miting del domingo en Durango Foto EAJ-PNV

Las declaraciones realizadas el domingo por el presidente del Partido Nacionalista Vasco, Aitor Esteban, han introducido un nuevo elemento de presión política sobre el Gobierno de Pedro Sánchez. El dirigente nacionalista vasco ha afirmado que sería “irresponsable” que el actual Ejecutivo intentara prolongar la legislatura “más allá de 2026”, en un contexto que definió como una situación de “agenda descontrolada y judicializada”.

Las palabras de Aitor Esteban no son una ruptura formal con el Gobierno, pero sí representan el posicionamiento más duro expresado hasta ahora por uno de los socios parlamentarios que hicieron posible la investidura de Sánchez. El líder del PNV considera que el Ejecutivo atraviesa una fase de agotamiento político marcada por la falta de una mayoría estable, la incapacidad para aprobar presupuestos y el deterioro institucional derivado de los distintos procesos judiciales que afectan al entorno socialista.

Durante un acto político celebrado en Durango, Esteban sostuvo que “aquí no vale todo”, en referencia a la acumulación de escándalos y al deterioro de la confianza pública. También calificó de “muy grave y preocupante” la situación derivada de la imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el denominado caso Plus Ultra, aunque recordó que el procedimiento judicial se encuentra todavía en fase inicial y debe respetarse la presunción de inocencia.

El trasfondo de estas declaraciones refleja un cambio paulatino en la posición del PNV durante los últimos meses. Aunque los nacionalistas vascos no contemplan apoyar una moción de censura promovida por el Partido Popular, sí han incrementado la presión sobre Moncloa y han dejado abierta la posibilidad de unas elecciones anticipadas si la situación política continúa deteriorándose.

En realidad, el mensaje lanzado hoy por Esteban encaja en una estrategia más amplia del PNV: marcar distancias respecto al PSOE sin provocar, de momento, una caída inmediata del Ejecutivo. El partido vasco intenta preservar su perfil institucional y evitar aparecer como corresponsable de una legislatura que considera cada vez más complicada. En febrero, el propio Esteban ya había advertido de que el PNV no estaba dispuesto a “tragar piedras de molino”, dejando claro que el apoyo parlamentario al Gobierno no sería automático.

La relación entre el PSOE y el PNV se ha ido tensando progresivamente. En las últimas semanas se habían producido ya varios episodios de fricción, como la cancelación de una reunión entre Sánchez y Esteban tras la polémica generada por una publicación del PSE en redes sociales, o la abstención del PNV en votaciones clave relacionadas con vivienda.

Pese a todo, el PNV mantiene una posición calculadamente ambigua. No ha roto con el Gobierno, pero tampoco ofrece garantías de estabilidad a largo plazo. De hecho, Esteban ha insistido en que el actual panorama hace “muy difícil” imaginar que Sánchez pueda completar la legislatura en las condiciones actuales.

En Moncloa, mientras tanto, el discurso oficial sigue siendo el de resistir hasta 2027. Sánchez ha descartado públicamente un adelanto electoral y continúa defendiendo la estabilidad institucional y la continuidad de su agenda política.