María García Fuster (VOX ) denuncia que PSC, Junts, ERC, Comuns y la CUP han votado en contra

El Parlamento de Cataluña rechaza la propuesta de Vox para aumentar la inversión en cuidados paliativos

María García Fuster en una intervención en el Parlament

El Parlament de Cataluña ha rechazado este jueves una propuesta de resolución presentada por Vox para aumentar la inversión de la Generalitat en cuidados paliativos, una iniciativa que pretendía reforzar la atención sanitaria a pacientes con enfermedades graves o terminales y posicionarse como alternativa al debate sobre la eutanasia en España.

La propuesta fue debatida y votada en la Comisión de Salud del Parlamento autonómico, donde únicamente obtuvo el respaldo del propio Vox y del Partido Popular (PP). El PSC, Junts per Catalunya, ERC, los Comunes y la CUP votaron en contra, provocando así su rechazo mayoritario.

Contenido de la propuesta

El texto presentado por Vox incluía la implantación de un plan específico de cuidados paliativos con recursos dedicados. Una dotación presupuestaria propia e independiente, separada de la atención primaria general. La creación e integración de equipos multidisciplinares formados por profesionales sanitarios especializados. Garantías de que todos los centros de referencia disponen del personal, formación y recursos necesarios

La diputada de Vox en el Parlament y portavoz en Sanidad de su partido a nivel nacional, María García Fuster, defendió la resolución subrayando que, en su opinión, carecía de “carga ideológica” y apuntó que se trata de “una cuestión de justicia social”. Desde Vox se planteó que una mayor inversión en cuidados paliativos podría reducir la necesidad de recurrir a prácticas como la eutanasia o el suicidio asistido, argumentando que estos casos aumentarían si no se atienden adecuadamente las necesidades de los pacientes al final de la vida.

El debate y las críticas políticas

Los grupos que rechazaron la iniciativa consideraron que la propuesta de Vox estaba influenciada por motivaciones político-ideológicas y no respondía a un consenso amplio sobre cómo abordar la mejora de los cuidados paliativos en Cataluña. Además, resaltaron que cuestiones tan sensibles como la atención sanitaria al final de la vida requieren enfoques más consensuados entre las fuerzas políticas y los profesionales médicos.

El rechazo mantiene, según varios análisis publicados en medios, la inversión y el desarrollo de cuidados paliativos “en el aire”, sin un compromiso claro de financiación adicional y sin un plan unificado en la comunidad autónoma. Esto deja a pacientes y familiares en una zona de incertidumbre sobre cómo se abordará en los próximos años la atención especializada a quienes sufren enfermedades graves o terminales.

Contexto más amplio

El debate sobre los cuidados paliativos en España se produce en medio de un marco legislativo que ha regulado la eutanasia a nivel estatal desde 2021 con la Ley Orgánica de Regulación de la Eutanasia, que permite el suicidio asistido bajo ciertas condiciones para personas que sufren de enfermedades graves e incurables. Este contexto ha intensificado las discusiones políticas sobre si la atención paliativa debería reforzarse como alternativa o complemento a estas opciones al final de la vida.

Organizaciones médicas, asociaciones de pacientes y expertos en bioética llevan años señalando la importancia de los cuidados paliativos como una parte esencial de un sistema sanitario que respete la dignidad y la calidad de vida de los pacientes, independientemente de su orientación política. El rechazo de la propuesta pone de manifiesto la falta de consenso sobre cómo financiar y desplegar este tipo de atención, a pesar de su amplio reconocimiento como parte fundamental de los servicios de salud.