La ASOBAL impulsa una reforma histórica del balonmano español: nuevo formato liguero
El balonmano nacional se prepara para un cambio de época. La Liga ASOBAL, principal competición del balonmano masculino en España, ha presentado una propuesta de reforma profunda de su sistema de competición que podría transformar el campeonato a partir de la temporada 2026-27.
La iniciativa, impulsada por la Asociación de Clubes de Balonmano (ASOBAL) y respaldada por la mayoría de los equipos, busca dar mayor emoción, competitividad y atractivo mediático a la liga, que en los últimos años ha vivido un dominio prácticamente absoluto del FC Barcelona, ganador de quince títulos consecutivos.
Un formato innovador para una liga que evoluciona
La propuesta, que se votará en una Asamblea Extraordinaria de clubes, plantea un sistema de competición dividido en tres fases:
1. Primera fase: Una liga todos contra todos de 15 jornadas en la que los 16 equipos compiten sin doble vuelta, con todos los puntos acumulados.
2. Liguillas clasificatorias: Al término de esta fase, la tabla se divide en dos grupos. Los 8 primeros luchan por el título en una fase de 7 jornadas, mientras que los equipos del 9º al 16º puesto se enfrentarán por la permanencia en un formato de ida y vuelta.
3. Playoffs por el título: Los mejores clasificados de la liguilla de privilegio accederán a unas eliminatorias por el campeonato, con cuartos de final a ida y vuelta, y semifinales y final al mejor de tres partidos.
El objetivo de esta reforma es maximizar el interés competitivo en cada tramo de competición, evitar partidos con poco en juego y garantizar mayor igualdad de oportunidades, especialmente en el tramo final de la temporada.
Debate y posiciones enfrentadas
Aunque el modelo ha contado con la aprobación de la mayoría de clubes, no ha sido unánime. El FC Barcelona, dominador histórico de la competición, ha expresado reservas sobre algunos aspectos del nuevo formato, argumentando preocupaciones sobre la equidad y la posible manipulación de resultados al existir fases diferenciadas dentro de la misma temporada.
Por su parte, otros clubes han defendido el cambio como una oportunidad para incentivar la competitividad, mejorar el espectáculo y acercar la liga a modelos exitosos en otras disciplinas, combinando fases regulares con eliminatorias finales.
Más allá del formato: apuesta por crecimiento y espectáculo
Este movimiento se produce en un momento de impulso para la competición: la Liga adquirió el estatus profesional hace unos años y ha experimentado crecimiento en audiencia y asistencia a estadios, desafíos que han impulsado iniciativas como la ASOBAL Legacy League, un proyecto orientado a la sostenibilidad y el fortalecimiento de la identidad de los clubes y la liga.
Asimismo, la posibilidad de recuperar la Copa Asobal como un evento independiente aparece sobre la mesa como otra medida para reforzar la visibilidad del balonmano español sin alterar el calendario actual de la competición principal.
Un paso hacia el futuro
Si la Asamblea ratifica la reforma, la temporada 2026-27 marcará un antes y un después en la historia de la Liga ASOBAL, con un modelo que combina fases regulares, liguilas de clasificación y playoffs finales para ofrecer una experiencia más competitiva, imprevisible y emocionante tanto para los clubes como para los aficionados.