España fuerza la retirada de aviones estadounidenses de Morón y Rota
El Gobierno español ha adoptado una postura drástica “en defensa del derecho internacional y la soberanía de su territorio”: ha prohibido que Estados Unidos utilice las bases militares de Morón de la Frontera (Sevilla) y Rota (Cádiz) para apoyar ataques contra Irán. Una decisión que ha tenido un impacto inmediato en el despliegue militar norteamericano y que contradice la estrategia de invertir más en la base de Rota para fidelizar a EEUU, noticia que publicamos hace escasos días en nuestra sección Defensa y Seguridad.
Como consecuencia directa de esa negativa, al menos quince aviones estadounidenses —principalmente aviones cisterna de reabastecimiento— han salido de suelo español, reubicándose en otras instalaciones aliadas en Europa como la base de Ramstein (Alemania) y otras posiciones en Francia.
El Ejecutivo presidido por Pedro Sánchez ha subrayado que “las bases compartidas sólo pueden ser utilizadas dentro del marco de los acuerdos bilaterales con EE. UU. y, sobre todo, bajo la legalidad internacional establecida por la Carta de Naciones Unidas”. Así lo han reiterado tanto el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, como la ministra de Defensa, Margarita Robles, quienes han negado que España esté prestando apoyo operativo a las actuales acciones militares en Oriente Medio.
Esta decisión sitúa a España en un perfil diplomático crítico con la escalada militar en la región, distanciándola de aliados como Reino Unido, Francia, Italia o Alemania, que sí han mostrado flexibilidad para permitir el uso de sus bases en respuesta a las tensiones con Irán.