Granollers se vuelve loco: nueve días de Blancs i Blaus y más de 250 actos toman la ciudad
Granollers cambia desde este sábado 22 de agosto y hasta el domingo 30 su ritmo habitual por nueve días de auténtica locura. Llegan los Blancs i Blaus, una de las fiestas mayores más singulares y participativas de Catalunya, con centenares de actos y actividades que convertirán calles, plazas y parques en un escenario prácticamente permanente. Durante nueve días, Granollers deja de ser solamente una ciudad: se divide entre blancos y azules y vive para su Festa Major.
Programa de actos de la Festa Major de Granollers 2026: Programa oficial completo de la Festa Major 2026
No es una exageración. Basta abrir las 43 páginas del programa oficial de la Festa Major de Blancs i Blaus 2026 para entender la dimensión de lo que comienza este sábado. Desde primera hora de la mañana hasta bien entrada la madrugada se sucederán conciertos, pasacalles, comidas populares, pruebas entre las colles, actividades infantiles, castellers, fuego, agua, música, bailes, juegos, talleres y decenas de propuestas de cultura popular.
Pero explicar la Festa Major de Granollers solamente enumerando actividades sería no entenderla. Blancs i Blaus es, probablemente, uno de los mayores elementos de identidad colectiva que tiene hoy la ciudad. Familias enteras esperan agosto para sacar del armario la camiseta blanca o azul, los niños crecen incorporándose a las colles y buena parte de Granollers participa de una manera u otra en una fiesta que no se contempla únicamente desde la acera: se vive desde dentro.
Y ahí está precisamente su singularidad dentro del panorama festivo catalán. El Ayuntamiento define el modelo como “único, singular, identitario y participativo”, construido conjuntamente por las colles de Blancs i Blaus, las entidades de cultura popular y tradicional y el propio consistorio. No es una fiesta diseñada exclusivamente desde una administración para que los ciudadanos asistan a ella. Son los propios granollerenses quienes, en buena medida, la crean.
La historia explica por qué. El espíritu competitivo de Blancs i Blaus se remonta nada menos que a 1897, cuando dos rajolers de Granollers, l'hereu Maynou y en Rayo, compitieron para comprobar quién era capaz de fabricar más ladrillos en una hora. Los partidarios de Maynou fueron identificados con el azul y los de Rayo con el blanco. Casi un siglo después, en 1983, un grupo de jóvenes recuperó aquella vieja rivalidad y la transformó en el modelo moderno de Festa Major.
Desde entonces, la rivalidad entre Blancs y Blaus se ha convertido en el motor de nueve jornadas en las que las dos colles intentan demostrar quién anima más la ciudad, quién organiza mejores actividades y, finalmente, quién merece ganar la Festa Major. Hay competición, naturalmente, pero sobre todo existe una enorme capacidad de movilización popular.
El calendario tiene algunos momentos que forman ya parte del patrimonio sentimental de Granollers: el Repte, el Pregó, la Estirada de Corda, las cercaviles, los actos de fuego, el Concurs de Rajolers y el Veredicte final en la Porxada, cuando se conoce qué color ha ganado la fiesta. Algunos de estos grandes acontecimientos serán además retransmitidos por VOTV para quienes no puedan seguirlos presencialmente.
Y alrededor de ellos aparece una auténtica avalancha de propuestas. Este mismo sábado la agenda comienza desde la madrugada y continúa con caminatas, desayunos, talleres de castells, actividades infantiles, música y las primeras provocaciones amistosas entre Blancs y Blaus. El programa se multiplicará conforme avance la semana hasta desembocar en los días grandes de la fiesta.
La importancia de Blancs i Blaus trasciende además lo puramente festivo. Un estudio encargado por la Comissió de Festa Major otorgó al modelo una valoración de 8,6 sobre 10 y calculó que la celebración genera un impacto económico superior a cinco millones de euros en la ciudad. Cultura, identidad, participación ciudadana, restauración, comercio y proyección exterior se concentran durante poco más de una semana.
Granollers se convierte así durante estos días en uno de los grandes puntos de encuentro de la cultura popular catalana. No pretende competir en tamaño con las grandes fiestas metropolitanas: su fuerza está precisamente en otra cosa. En que Blancs i Blaus difícilmente podría celebrarse igual en ningún otro sitio porque pertenece absolutamente a Granollers.
Desde este sábado comienza la cuenta atrás. Nueve días. Dos colores. Centenares de actividades. Miles de personas en la calle. Una ciudad entera jugando, compitiendo y celebrando. Granollers ya no será completamente normal hasta el próximo 30 de agosto.
Programa de actos de la Festa Major de Granollers 2026: Programa oficial completo de la Festa Major 2026