Groenlandia

Groenlandia acosada por EEUU

La amenaza es real. Quien no se la crea es que vive en la fantasía woke, como lo hace nuestro ministro de exteriores, José Manuel Albares quien manifestó que el Gobierno español cree en el diálogo para resolver el conflicto de Groenlandia; o la ministra de defensa, Margarita Robles, quien afirmó que: "hay que esperar y vamos a ver...".

Se ha demostrado con los hechos acontecidos en este corto periodo presidencial americano, que las amenazas de su mandatario, Donald Trump, no son baldías. El presidente siempre juega al órdago,  explotando al máximo su poder militar y económico. Su consigna de: "primero USA", va en serio. Por encima de todo y de todos.

La reacción por parte de la Unión Europea, ante la amenaza de anexión de la isla de Groenlandia, "por las buenas o por las malas",  no puede ser tibia, como lo ha sido hasta ahora con los envites de Trump. ¿Cuándo EEUU invada Groenlandia, la UE lanzará un "duro" reproche, como ha hecho tantas veces?

El artículo 42, apartado 7, del Tratado de la Unión Europea obliga a los demás miembros a prestar ayuda y asistencia por todos los medios a su alcance, si un Estado miembro es objeto de un ataque armado en su territorio. Por ello, los motores europeos (Francia y Alemania) y los países nórdicos, que si se toman en serio estas amenazas, ya han enviado tropas a la isla, para disuadir a EEUU de una inminente invasión. Lo que sorprende es la actitud del Secretario General de la OTAN, Mark Rutte, que le sigue riendo las gracias al presidente americano.

la verdad es que yo no tengo la solución. No deseo la guerra, para nada. Pero este mundo se está yendo al traste por la actuación de unos pocos y la inacción de muchos.

Ante tantos frentes abiertos en el mundo como tiene Trump en el tablero internacional (Venezuela, Colombia, Méjico, Cuba, Irán...), la cuestión está en ver cómo van a reaccionar, a todo esto, las dos superpotencias rivales, es decir, China y Rusia.

De momento Rusia está enfrascada en la guerra de anexión de territorios ucranianos y solo mira de reojo las actuaciones de los americanos, a la espera de consolidar esos territorios o quizás otras más adelante pertenecientes a otros países limítrofes con sus fronteras. Pero estoy seguro que China, está tomando nota de cómo se están desarrollando los hechos y de las afrentas recibidas con la toma del petróleo venezolano por los americanos; para lanzar su particular conquista de la isla de Taiwán, a la que nunca ha reconocido como independiente y para conseguir el petróleo en otra parte del mundo.

¿Y qué pasará entonces?

Lo que parece incuestionable es que el orden mundial se ha embrutecido y que impera la ley del más fuerte. Muy lejos y devaluadas han quedado las buenas intenciones de las declaraciones de las Naciones Unidas.

Si no han leído la novela Nunca de Ken Follet, quizás sea momento de leerla, porque se parece mucho a la situación actual y, sin querer hacer spoiler... la cosa no acaba bien para nadie.