Día del Orgullo: Situación de la población LGTBIQ+ en cuanto a Salud Mental

Manifestación pro derechos Gay (1969) tras los hechos de Stonewall

En junio de 1969, una redada policial en un bar de Nueva York desencadenó una rebelión que duró varios días y encendió la llama de la lucha por los derechos del colectivo LGTBIQ+.

Tras 57 años de este hecho, España ha avanzado significativamente en la protección y reconocimiento de los derechos del colectivo LGTBI. Este es un resumen de algunas de las leyes más importantes:

  1. Ley 4/2023: Esta ley, conocida como la Ley Trans, garantiza la igualdad real y efectiva de las personas trans y los derechos de las personas LGTBI. Incluye medidas como la autodeterminación de género, la prohibición de terapias de conversión y la inclusión de contenidos sobre diversidad en el currículo educativo.
  1. Matrimonio Igualitario: Desde 2005, España permite el matrimonio entre personas del mismo sexo, siendo uno de los primeros países en hacerlo.
  1. Leyes Autonómicas: Varias comunidades autónomas han aprobado leyes específicas para proteger los derechos LGTBI, como la Ley de Igualdad de Trato y No Discriminación en Andalucía o la Ley de Derechos y Garantías de las Personas LGTBI en Cataluña. 

Protección contra la Discriminación: La Constitución Española y otras normativas internacionales, como el Convenio Europeo de Derechos Humanos, protegen contra la discriminación por orientación sexual e identidad de género.

A pesar de las leyes y del cambio encomiable del pensamiento social en relación al colectivo LGTBIQ+, parece que en los últimos años, se están dando pasos atrás y estas personas están recibiendo más insultos, ataques y amenazas.

Por ello, si un 34% de la población general reconoce haber atravesado algún problema de salud mental, las personas LGTBIQ+ presentan indicadores notablemente más preocupantes que la media general.

Este deterioro emocional no puede atribuirse únicamente a factores individuales. Para el vicepresidente de la Federación Estatal LGTBI+, se trata de un fenómeno estructural, fruto de años de discriminación, invisibilidad y exclusión social. Aunque se hayan conquistado importantes derechos legales como el matrimonio igualitario, el entorno social aún no garantiza un marco libre de violencia, estigmatización o miedo, lo que impacta de forma directa sobre el bienestar de las personas del colectivo.

Un 33% admite haber pensado en suicidarse en el último año y un 18% confiesa haberlo intentado, lo que contrasta con el 14,5% de la población general que afirma que ha intentado suicidarse o ha tenido ideación suicida, según el estudio La situación de la Salud Mental en España, de la Confederación Salud Mental España y Fundación Mutua Madrileña.

Los colectivos más afectados son los hombres trans (42% afirma que ha intentado suicidarse) y bisexuales (35%), seguidos de las personas intersexuales, las mujeres trans y las bisexuales.

Hablar de suicidio en la comunidad LGTBI+ no puede reducirse a una lectura clínica. Es un problema político y social, que interpela al sistema educativo, sanitario, familiar y legislativo,

Al margen de la imagen fija de la salud mental, esta es el reflejo individual de un contexto social y político general y cambiarlo requiere recursos, compromisos institucionales sostenidos y un cambio cultural que coloque el cuidado, la escucha y el respeto en el centro de las políticas. Defender los derechos también es garantizar vidas que merezcan ser vividas.