Cataluña y la defensa del Estado: por qué no podemos permitirnos mirar hacia otro lado

Puerta entrada Regimiento Arapiles 62

En España solemos hablar de seguridad nacional cuando ocurre una crisis, un incendio, una inundación o una amenaza visible. Pero la seguridad nacional también se erosiona de forma silenciosa, cuando las instituciones del Estado pierden presencia, recursos o capacidad en territorios donde deberían estar plenamente asentadas. Eso es exactamente lo que está ocurriendo en Cataluña, y es hora de decirlo con claridad.

El acuartelamiento “General Álvarez de Castro”, en Sant Climent de Sescebes, es una pieza esencial del despliegue del Ejército de Tierra en la comunidad. No es una instalación cualquiera: es la base del Regimiento de Infantería Arapiles nº 62, una unidad que ha demostrado su utilidad en emergencias civiles, apoyo logístico y misiones de instrucción. Sin embargo, su situación actual refleja un problema que va más allá de lo militar: la pérdida progresiva de presencia institucional del Estado en Cataluña

Un síntoma de un problema mayor

El déficit de personal en el acuartelamiento no es una anécdota administrativa. Es la consecuencia de años sin incentivos adecuados, de un clima social que en algunos entornos no facilita la llegada de nuevos efectivos y de una falta de reconocimiento público hacia quienes sirven en Cataluña con absoluta profesionalidad. A esto se suma la necesidad urgente de modernizar instalaciones y sistemas de comunicación que han quedado atrás respecto a las exigencias actuales.

Cuando una unidad militar pierde efectivos, pierde capacidad. Y cuando pierde capacidad, pierde visibilidad. Esa invisibilidad es peligrosa, porque abre la puerta a que algunos consideren prescindible lo que es esencial: la presencia del Estado en todo el territorio nacional.

Lo que proponemos y por qué

Por eso he presentado, en nombre del Partido Popular, una Proposición No de Ley que busca revertir esta tendencia. No es un gesto simbólico ni un ejercicio retórico. Es una propuesta concreta para garantizar que el acuartelamiento “General Álvarez de Castro” siga siendo lo que debe ser: un pilar de la seguridad nacional en Cataluña.

Vista aérea Acuartelamiento “General Álvarez de Castro”, en Sant Climent de Sescebes

La iniciativa plantea:

• Incentivos específicos para completar la plantilla de tropa y marinería.

• Campañas que refuercen la visibilidad institucional de las Fuerzas Armadas.

• Protocolos de protección frente a situaciones de hostigamiento.

• Garantías de estabilidad institucional, al margen de acuerdos coyunturales.

• Un plan integral de apoyo al personal militar: salarios, vivienda, transporte y conciliación.

• Modernización de instalaciones y sistemas de comunicación.

No pedimos nada extraordinario. Pedimos lo que cualquier país serio garantiza a sus Fuerzas Armadas: condiciones dignas, estabilidad institucional y reconocimiento social.

Cataluña necesita un Estado presente, no un Estado ausente

La convivencia democrática no se sostiene sobre instituciones debilitadas. Se sostiene sobre instituciones fuertes, respetadas y visibles. Cuando el Estado retrocede, no avanza la libertad: avanza la desigualdad. Y cuando se deja sin recursos a quienes garantizan nuestra seguridad, se envía un mensaje equivocado a quienes desean un Estado fragmentado o irrelevante.

Cataluña no puede convertirse en un territorio donde la presencia del Estado dependa del clima político del momento. La seguridad nacional no se negocia, no se aplaza y no se improvisa.

Reforzar el acuartelamiento de Sant Climent de Sescebes es reforzar España. Es proteger a quienes nos protegen. Es garantizar que todos los ciudadanos, vivan donde vivan, tengan el mismo Estado detrás.

Por Agustín Parra, diputado nacional del Partido Popular por Barcelona. Miembro de la comisión Mixta de Seguridad Nacional. LIII promoción CDN