El Congreso admite fallos en prisión y pide adaptar el sistema a reclusos con discapacidad intelectual
Luz verde a una iniciativa del PP que evidencia una carencia estructural: cientos de internos con discapacidad intelectual pasan por el sistema sin ser detectados ni comprendidos.
El Congreso de los Diputados ha instado al Gobierno a adaptar el sistema penitenciario a las personas reclusas con discapacidad intelectual, tras aprobar una proposición no de ley del PP que pone el foco en una realidad incómoda: muchos internos llegan a prisión sin que su situación haya sido identificada previamente.
Según defendió la diputada popular Violante Tomás, cerca de la mitad de estos reclusos acceden al sistema sin diagnóstico, lo que implica que han afrontado procesos judiciales sin comprender plenamente los cargos ni sus consecuencias. Un escenario que, en la práctica, cuestiona garantías básicas como la tutela judicial efectiva o la igualdad ante la ley.
La iniciativa plantea medidas concretas: creación de espacios específicos —preferentemente fuera de prisiones convencionales—, ampliación de módulos especializados, refuerzo de personal cualificado y adaptación de programas con herramientas accesibles como lectura fácil o pictogramas. Hoy, apenas existen tres centros en España con recursos adecuados, lo que refleja la insuficiencia del modelo actual.
El texto también apuesta por reforzar la colaboración con entidades sociales como Plena Inclusión y garantizarles financiación estable, clave para el acompañamiento de estos internos dentro y fuera del sistema penitenciario.
Desde el PSOE, sin embargo, se ha señalado otro problema de fondo: el fallo no está tanto en la prisión como en lo anterior. La diputada Esther Rodríguez advirtió que el sistema ya contempla mecanismos legales para estos casos, pero que no se aplican por una detección tardía. “Llegar a prisión ya es llegar tarde”, resumió.
El debate deja una conclusión clara: el sistema reconoce sus grietas. Ahora queda por ver si la voluntad política se traduce en cambios reales o si, una vez más, la solución llega cuando el problema ya está dentro de los muros.