La AIE libera barriles de petróleo para contener los precios: ¿qué hace España?

Almacenes industriales de petróleo (tank farms)

La Agencia Internacional de la Energía (AIE) ha acordado la mayor liberación coordinada de reservas estratégicas de petróleo de su historia para intentar frenar el fuerte encarecimiento del crudo en los mercados internacionales. La medida llega en medio de una crisis energética provocada por la escalada de tensión en Oriente Próximo y las perturbaciones del suministro mundial.

Una intervención sin precedentes en el mercado

Los 32 países miembros de la AIE han decidido poner en el mercado hasta 400 millones de barriles de petróleo procedentes de sus reservas estratégicas. Es la quinta vez que la organización activa este mecanismo de emergencia, pero nunca antes con un volumen tan elevado.

El objetivo es aumentar la oferta de crudo a corto plazo y moderar la subida de los precios, que se ha intensificado por el riesgo para el suministro global, especialmente por la situación en el estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20 % del petróleo mundial.

Pese al anuncio, el mercado sigue tensionado: el barril ha vuelto a superar los 90 dólares, impulsado por la incertidumbre geopolítica y el temor a nuevas interrupciones del transporte marítimo de petróleo.

Qué están haciendo otros países

La liberación de reservas se realizará de forma coordinada entre los países miembros. Algunos ya han concretado su aportación. Japón prevé liberar alrededor de 80 millones de barriles. Alemania ha anunciado la salida de 19,5 millones de barriles de sus reservas. Mientras tanto, Estados Unidos y otros miembros del G7 han anunciado que también participarán en la operación para estabilizar el mercado energético.

La AIE calcula que sus países miembros disponen de más de 1.200 millones de barriles de reservas públicas de emergencia, además de otros 600 millones en manos de la industria obligados por ley.

La posición de España

España, miembro fundador de la AIE, ha respaldado la liberación coordinada de reservas estratégicas como parte de la respuesta internacional a la crisis energética. Las reservas españolas se gestionan a través de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES), el organismo encargado de garantizar la seguridad de suministro en caso de crisis. Como el resto de países de la AIE, España debe mantener reservas equivalentes al menos a 90 días de importaciones netas de petróleo.

Aunque el Gobierno ha apoyado la medida internacional, aún no ha detallado públicamente cuántos barriles aportará España al plan coordinado. No obstante, el país se ha comprometido a contribuir a la operación junto a otros socios para intentar aliviar la presión sobre los precios del crudo.

Una medida con efectos limitados

Los analistas advierten de que, aunque la liberación de reservas puede calmar temporalmente los mercados, su impacto depende de la duración de la crisis geopolítica. La interrupción del tráfico en rutas clave del Golfo Pérsico podría afectar a millones de barriles diarios de suministro, un volumen difícil de compensar solo con reservas estratégicas.

Por eso, el movimiento de la AIE se interpreta más como una señal política y de coordinación internacional que como una solución estructural al problema energético global.