Por fin, estoy de acuerdo con el Rey emérito

Juan Carlos I, rey emérito español que vive en Abu Dabi

Juan Carlos I, el Rey emérito, señala que Pedro Sánchez le complica la vida a Felipe VI. Y, por una vez, cuesta no darle la razón… aunque quizá no por los motivos que él cree.

El rey emérito Juan Carlos I ha vuelto a escena. Y lo ha hecho como acostumbra últimamente: dejando titular. En una entrevista reciente al diario francés “Le Figaro”, ha asegurado que “Ahora mismo, con el Gobierno actual, debe ser muy difícil para mi hijo”, en referencia a Felipe VI y su relación con el Ejecutivo de Pedro Sánchez.

Y, sorprendentemente, esta vez hay algo en lo que coincidir: sí, gobernar —y reinar— en la España actual no es fácil. Pero conviene completar la frase que el emérito dejó a medias.

Porque si algo complica hoy la vida institucional del Rey no es solo el Gobierno. También lo hace, y de forma constante, la sombra persistente de su padre. Sus apariciones, sus declaraciones, sus viajes y su incapacidad para asumir un discreto segundo plano siguen generando ruido en una institución que, precisamente, vive de lo contrario: la estabilidad, la neutralidad y el silencio.

El propio Juan Carlos reconoce que debe “tener cuidado con lo que dice”, pero no parece aplicarlo demasiado. Cada intervención suya reabre debates, erosiona el relato institucional y coloca a Felipe VI en una posición incómoda: la de tener que sostener la Corona mientras lidia con el legado —y la actualidad— de quien la encarnó durante décadas.

El problema, por tanto, no es solo político. Es estructural. El Gobierno puede incomodar, sí. Pero quien realmente condiciona el margen de maniobra del actual monarca es esa figura que nunca termina de irse del todo. Esa que prometió retirarse… y no lo hizo.

Así que sí, majestad: tiene razón. Debe ser difícil para su hijo. Lo que quizá no ha terminado de asumir es que usted también forma parte —y no menor— de esa dificultad.