¿Por qué algunos jubilados tendrán que hacer la declaración de la Renta? Claves para entender la norma

En los últimos días han circulado informaciones que han generado preocupación entre muchos pensionistas. Algunos medios han explicado que ciertos jubilados podrían verse obligados a presentar la declaración de la Renta incluso con pensiones relativamente modestas. Sin embargo, la realidad es más compleja y depende de varios factores fiscales.

La regla general: hasta 22.000 euros con un solo pagador

En España, las pensiones públicas se consideran rendimientos del trabajo y, por tanto, están sujetas al IRPF como cualquier salario. Sin embargo, existe un límite a partir del cual es obligatorio presentar la declaración.

La norma general establece que los jubilados que solo tienen un pagador (normalmente la Seguridad Social) no están obligados a presentar la Renta si sus ingresos anuales no superan los 22.000 euros brutos.

Esto significa que muchos pensionistas con pensiones medias o bajas quedan exentos de presentar la declaración.

El problema aparece cuando hay dos pagadores

La situación cambia cuando el pensionista recibe ingresos de dos o más pagadores. En ese caso, el límite para quedar exento baja considerablemente.

Si el segundo pagador supera 1.500 euros al año, el umbral de ingresos para estar obligado a declarar se reduce hasta 15.876 euros anuales.

En términos mensuales, ese límite equivale aproximadamente a unos 1.570 euros brutos al mes en 14 pagas, de ahí que algunos medios hablen de jubilados que superan esa cifra y que podrían tener que presentar la declaración.

¿Qué se considera un segundo pagador?

No siempre se trata de tener dos pensiones públicas. El segundo pagador puede ser, por ejemplo:

  • Un plan de pensiones privado rescatado.
  • Una pensión extranjera.
  • Una pensión de viudedad adicional.
  • Pagos procedentes de mutualidades o seguros.

En estos casos, aunque el ingreso adicional no sea muy alto, si supera los 1.500 euros anuales el límite fiscal cambia.

Por qué ocurre esto

El motivo principal es técnico. Cuando hay un único pagador, la retención del IRPF se ajusta durante el año y suele ser suficiente. Pero con varios pagadores las retenciones no siempre se coordinan correctamente, lo que obliga a regularizar la situación en la declaración anual.

Por eso muchos contribuyentes con dos pagadores terminan teniendo que presentar la declaración, aunque sus ingresos totales no sean especialmente altos.

Otros casos que también obligan a declarar

Además de los dos pagadores, existen otras situaciones que pueden obligar a un jubilado a presentar la Renta como, por ejemplo:

  • Obtener más de 1.600 euros anuales de intereses o ganancias patrimoniales.
  • Tener ingresos por alquileres o subvenciones.
  • Recibir determinados rendimientos del capital o ayudas públicas.

Cuándo se presenta la Renta

La campaña de la Renta correspondiente al ejercicio fiscal de 2025 se celebrará entre el 8 de abril y el 30 de junio de 2026, con presentación por internet, teléfono o de forma presencial con cita previa.

La obligación de declarar para los jubilados no depende únicamente de cuánto cobran de pensión. Lo decisivo es el número de pagadores y el total de ingresos anuales.

Así, un pensionista con 1.500 euros al mes de una sola pensión puede no estar obligado a declarar, mientras que otro con una pensión similar, pero con ingresos adicionales de un segundo pagador sí puede tener que hacerlo.

Por ello, los expertos recomiendan revisar cada caso concreto antes de la campaña de la Renta, ya que incluso cuando no existe obligación legal de declarar, puede resultar beneficioso hacerlo si se tiene derecho a alguna devolución.