Tezanos habla de sexo para no hablar de elecciones (y otras fantasías demoscópicas)

Suerte tenemos de las encuestas de Tezanos (CIS) que se preocupan de nuestra salud sexual

En un país donde cada vez más españoles dudan de sus relaciones, de su futuro… y probablemente de su voto, aparece el Centro de Investigaciones Sociológicas para resolver lo importante: quién se lo monta mejor, si en pareja o en solitario.

Porque sí, mientras el tablero político huele a chamusquina preelectoral, el gurú demoscópico del Gobierno, José Félix Tezanos, ha decidido que el debate nacional pasa por el placer erótico. No por Andalucía. No por el batacazo que se intuye. No por la desconexión entre encuestas y urnas. Por el sexo.

Prioridades.

Según el último estudio, casi un 40% de los españoles cree que el placer es ya cosa individual, no de pareja. Nada sorprendente: después de ver los resultados del CIS en los últimos años, muchos españoles ya practican la autosuficiencia… también en lo demoscópico.

España: del “¿a quién votas?” al “¿cómo te lo montas?”

El CIS, ese organismo que antes preguntaba por intención de voto y ahora parece un consultorio de revista de los 90, ha dado un giro estratégico digno de estudio.

Antes:
— “¿A qué partido piensa votar?”

Ahora:
— “¿Se satisface usted emocionalmente… consigo mismo?”

Es un cambio metodológico importante. Sobre todo, porque evita preguntas incómodas.

Por ejemplo:

  • ¿Por qué el PSOE no levanta cabeza en algunas comunidades?
  • ¿Por qué las encuestas del CIS fallan más que una escopeta de feria?
  • ¿Por qué hay más correlación entre Tinder y la realidad que entre el CIS y las urnas?

Pero claro, eso no entra en el cuestionario. Mucho mejor preguntar por la libido nacional.

Tezanos, entre Freud y Sánchez

Hay que reconocerle a Tezanos una coherencia: si no puedes predecir la realidad, al menos puedes cambiar de tema.

Y ahí entra el sexo. Porque nada distrae más que un buen titular sobre hábitos íntimos cuando se acercan elecciones incómodas. Casualidad, seguro.

No olvidemos que el CIS ya estaba preparando encuestas sobre amor en pleno contexto electoral, lo que incluso obligó a avisar a la Junta Electoral. 

Vamos, que mientras unos miran escaños, otros miran… otra cosa.

La gran encuesta: orgasmos sí, urnas ya veremos

El problema no es que el CIS estudie la sexualidad. Eso es perfectamente legítimo. El problema es el timing, que parece diseñado por el mismo equipo que decide cuándo sacar los datos de paro: justo cuando nadie quiere hablar de ellos.

Porque mientras el estudio nos dice que internet ha cambiado la sexualidad y genera más incertidumbre en las relaciones, uno no puede evitar pensar que esa incertidumbre también se ha trasladado a las encuestas… y a quien se las cree.

Conclusión: España no sabe si vota, pero sabe cómo se lo monta

En resumen, el mensaje institucional es claro:

  • El país puede estar a las puertas de una catástrofe electoral para el PSOE.
  • Las encuestas del CIS pueden seguir en el punto de mira por sesgo. 
  • Pero lo verdaderamente urgente… es hablar de sexo.

Porque cuando la realidad aprieta, nada como un buen cuestionario sobre placer para relajar el ambiente.

Y así seguimos: unos contando votos, otros contando orgasmos, y Tezanos, como siempre, contando una historia distinta.