El colmo de la mala suerte: la línea R3 de Rodalies se interrumpe por la caída de una piedra el día de su reapertura
La circulación de trenes de la línea Rodalies de Catalunya en la R3 volvió a quedar interrumpida el 11 de marzo de 2026 sobre las 14,50, precisamente el día en que se había anunciado la reapertura parcial del servicio tras semanas de incidencias y obras en la red ferroviaria catalana.
La jornada marcaba la primera ocasión en muchos meses en que los usuarios de las comarcas del Vallès Oriental, Osona y Ripollès recuperaban la conexión ferroviaria directa. Desde primera hora de la madrugada volvía a operar el servicio entre Ripoll, Vic y La Garriga, dentro de la línea que conecta estas poblaciones con Barcelona.
Qué ha ocurrido
El servicio ferroviario quedó cortado en el tramo entre Figaró-Montmany y Sant Martí de Centelles, en el Vallès Oriental, debido a la caída de una piedra de grandes dimensiones sobre la vía.
El desprendimiento obligó a interrumpir la circulación de trenes por motivos de seguridad mientras los equipos técnicos inspeccionaban la zona y retiraban el obstáculo de la infraestructura. Este tipo de incidencias no es infrecuente en ese tramo de la línea, que atraviesa zonas montañosas donde pueden producirse desprendimientos de rocas o tierra sobre la vía.
Consecuencias para los pasajeros
Las primeras consecuencias se dejaron sentir entre los viajeros, con trenes detenidos o con retrasos significativos y la interrupción temporal del servicio entre las estaciones afectadas.
Para garantizar la movilidad de los usuarios, Renfe y Adif habilitaron transporte alternativo por carretera entre Vic y la Garriga, mientras se realizaban las tareas de retirada de la roca y revisión de la vía.
Una reapertura que duró poco
La incidencia resulta especialmente llamativa porque se produjo justo el día en que se recuperaba parcialmente el servicio ferroviario en la R3 tras meses de obras y restricciones. El incidente se suma a una etapa complicada para la red de cercanías catalana, marcada por obras de modernización, incidencias en la infraestructura y alteraciones frecuentes del servicio.
En las últimas semanas también se han registrado desprendimientos en otros puntos de la red ferroviaria, lo que ha obligado a interrumpir temporalmente la circulación de trenes y ha puesto de relieve la vulnerabilidad de algunos tramos ante fenómenos geológicos o meteorológicos.
La coincidencia entre la reapertura de la línea y esta nueva incidencia vuelve a poner de manifiesto la fragilidad del servicio en uno de los ejes ferroviarios más importantes del interior de Cataluña.