Las actuaciones previstas se centrarán principalmente en trabajos de reasfaltado, reparación del firme, mejora de la señalización horizontal y vertical, y acondicionamiento de arcenes en varios tramos de carreteras municipales por los que pasará la carrera. Según han explicado fuentes municipales, estas intervenciones permitirán no solo preparar las vías para el paso del pelotón, sino también dejar un legado duradero para la movilidad local.
Además, los consistorios implicados coordinarán las actuaciones con la Diputación de Barcelona, que es quien subvenciona las obras de reasfaltado, y con los responsables organizativos del Tour de Francia, con el fin de cumplir los estándares técnicos y de seguridad que exige la organización de la prueba.
Estas localidades son Vilanova i la Geltrú, Sant Pere de Ribes, Sitges, Castelldefels, Gavà, Viladecans, Olesa de Bonesvalls, Vallirana, Cervelló, Molins de Rei, Granollers, Balenyà, Taradell, Vic, Sant Quirze de Besora y Montesquiu.
El evento supondrá una importante oportunidad de promoción turística y económica para la provincia. Se prevé que miles de aficionados se desplacen a distintos municipios para presenciar la carrera, lo que generará actividad en el comercio local, la hostelería y el sector turístico.
Los ayuntamientos han destacado que, aunque la inversión responde a la celebración del evento deportivo, las mejoras beneficiarán a los ciudadanos a largo plazo, al mejorar el estado de las infraestructuras viarias y reforzar la seguridad en las carreteras locales.
Con estas actuaciones, la provincia de Barcelona se prepara para acoger una de las pruebas ciclistas más emblemáticas del mundo, consolidándose como un territorio con experiencia en la organización de grandes eventos deportivos internacionales.