Una interrupción que llega en el peor momento
La conexión ferroviaria directa entre Madrid y Málaga, y/o Barcelona-Málaga, seguirán suspendidas, al menos, hasta finales de abril debido a los trabajos de reparación en varios tramos de la línea. Las obras se han alargado más de lo previsto tras diversos incidentes en la infraestructura y problemas en la vía que obligaron a cerrar el tráfico ferroviario.
Esto significa que, durante la Semana Santa, uno de los periodos con mayor afluencia de visitantes a la Costa del Sol, los viajeros no podrán llegar directamente en alta velocidad a la capital malagueña.
En su lugar, los pasajeros deberán realizar trayectos combinados que incluyen transbordos y tramos por carretera, lo que alarga considerablemente el tiempo de viaje.
Impacto en el turismo
La Semana Santa es uno de los grandes motores turísticos de la ciudad. Las procesiones y celebraciones religiosas atraen cada año a miles de visitantes nacionales e internacionales.
Sin la conexión directa del AVE, el sector hotelero teme una reducción de visitantes de última hora y cancelaciones de reservas. Para muchos turistas procedentes de Madrid, el tren de alta velocidad es el medio de transporte más cómodo y rápido para llegar a Málaga durante estos días.
Empresarios turísticos advierten de que la situación puede suponer un golpe económico para la ciudad en una de sus semanas más rentables del año.
Choque político
La situación también ha provocado un enfrentamiento político. Desde el Gobierno central, el Ministerio de Transportes defiende que la prioridad es garantizar la seguridad de la infraestructura antes de reabrir la línea.
Sin embargo, desde la Junta de Andalucía y dirigentes del Partido Popular se critica la gestión del problema y se acusa al Ejecutivo de no haber previsto una solución antes de una fecha tan importante para el turismo malagueño.
Reapertura prevista en abril
Según las previsiones actuales, la línea de alta velocidad podría reabrirse en la última semana de abril, una vez concluyan los trabajos técnicos y las pruebas de seguridad.
Hasta entonces, Málaga afrontará su gran cita de la Semana Santa sin una de sus principales puertas de entrada ferroviarias, una circunstancia poco habitual para una ciudad que se ha convertido en uno de los destinos turísticos más dinámicos de España.