Opinión

Vivimos Eclipsados

En las últimas semanas hemos vivido bombardeados por televisión, radio, prensa escrita y RRSS con el eclipse total, la gente se ha obsesionado con las gafas especiales y buscando un lugar privilegiado para, durante unos minutos, ver como anochece más pronto que otros días. Eso sí, el espectáculo fue impresionante. En la península ibérica no habíamos visto un eclipse solar desde 1912 y en Canarias desde 1959.

 

España eclipsada
photo_camera España eclipsada

Se podría decir que los españoles vivimos eclipsados, aunque de esto hace ya demasiados años. Desde que José Luis Rodríguez Zapatero, en febrero de 2008, le confesaba a Iñaki Gabilondo al final de una entrevista que “nos conviene que haya tensión” refiriéndose a que en la campaña electoral era positivo para sus intereses que los españoles estuviésemos divididos. Como escribió años después Rosa Díez, Zapatero fue el cáncer y Sánchez la metástasis.

Y así seguimos porque tanto a unos como a otros les ha interesado que nos alineásemos en uno de los lados de la trinchera, el lado izquierdo o el lado derecho. Y así, mientras discutimos quien es el culpable de que los jóvenes y menos jóvenes no puedan alquilar un piso, (porque lo de comprarlo es un sueño inalcanzable para la inmensa mayoría), mientras que la sanidad languidece por falta de profesionales mal pagados y explotados en guardias de 24 y 48 horas, mientras que las calles cada día tienen más inseguridad, mientras crear una empresa en España es un acto de locura extrema, mientras que cada día el futuro de nuestro país se parece más a la canción de Antonio Molina que decía aquello de “que el futuro es muy oscuro, que el futuro es muy oscuro, ayyyyyy trabajando en el carbón”. Pues eso, que mientras los españolitos y los inmigrantes que residen en nuestra tierra, sufrimos estas deficiencias los que hoy viven de la política se diría que viven en una burbuja y ajenos totalmente a los problemas que tiene el país.

Durante cuarenta años y de forma paulatina, tanto PP como PSOE han ido eclipsando la participación de la sociedad en cuestiones que nos atañen, con la llegada de partidos como Vox, Podemos o Sumar además del eclipse han ayudado nublando el panorama. En definitiva, la ciudadanía cada día se siente más desligada y desencantada de la política porque “eso es cosa de la clase política”, como si los que se dedican a marcar los designios del país fuesen un grupo de personas ajenas a la realidad que vive y sufre el resto de la ciudadanía.

España necesita echar el freno y replantear hacia donde nos dirigimos. Necesitamos eliminar los bloques que nos impiden ver el Sol y esclarecer el futuro de nuestras ciudades y pueblos. Necesitamos seguir siendo solidarios con aquellas personas que necesiten del apoyo y ayuda para salir de las situaciones vulnerables que sufren, necesitamos crear nuevas formas de empleo, aprovechar las inmensas virtudes que tenemos en España, historia, gastronomía, paisajes de mar y montaña, pueblos ricos en todo esto, y sobre todo necesitamos facilitar el acceso de emprendedores a nuevas formas que concilien el crecimiento económico con la equidad social porque  el futuro de una economía productiva, pero también más justa y solidaria, depende de su capacidad y nivel de adaptación a las nuevas tecnologías y la digitalización, con especial perspectiva para políticas públicas a nivel microeconómico.

Para ello hay que trascender del eje derecha-izquierda y adoptar un enfoque pragmático de la acción política basado en el interés general y en la resolución de problemas rehuyendo de los dogmas ideológicos preconcebidos. Necesitamos diseñar políticas basadas en la evidencia, el consenso y la adaptabilidad a las necesidades reales de la sociedad.

Espacio político lo hay sin lugar a duda, personas capaces también, interés es lo que necesitamos, dejando a un lado los egoísmos particulares y buscando la altura de miras en la recuperación de un Estado fuerte y sólido que asegure el bienestar social, cambiando lo necesario y manteniendo aquello conseguido hasta ahora.

Pero sobre todo no olvidemos que después de un eclipse solar, como pudimos comprobar, siempre vuelve a salir el Sol. Y en ello estamos.