El BM Granollers juega a la ruleta rusa y…. ¡¡gana!! al Cuenca (31-30)
El BM Granollers volvió a demostrar que es un equipo capaz de todo. De lo mejor y de lo peor. De dominar por momentos y de sufrir hasta el último segundo. Pero también volvió a demostrar que nunca deja de creer. Y esa fe le permitió sumar una victoria agónica ante BM Cuenca por 31-30, un triunfo que mantiene vivas las opciones europeas del conjunto dirigido por Antonio Rama.
El encuentro fue una montaña rusa de emociones durante los sesenta minutos. El Balonmano Granollers alternó en la primera parte fases de gran balonmano, con ritmo, intensidad y acierto ofensivo, con otros tramos llenos de imprecisiones y desconexiones que permitieron a Cuenca mantenerse siempre dentro del partido y conseguir empatar a 14 para irse al descanso en igualdad de condiciones, tras desperdiciar cinco goles de ventaja los vallesanos (10-5) y encajar un parcial de 4-9. La irregularidad volvió a aparecer una vez más en un equipo capaz de mostrar todas sus caras en una misma noche.
Con el paso de los minutos, tras la reanudación, el choque entró en una fase de máxima tensión. Rebi Cuenca logró alcanzar tres goles de ventaja (21-24 a falta de 10 minutos). Los locales reaccionaron y en un alarde de pundonor y orgullo que recordaban aquel equipo de los primeros meses de la temporada, logran empatar a 25 con siete minutos por delante tras el arreón de Ferrán Castillo (el héroe y MVP de hoy) y la especial colaboración de Pablo Guijarro y Sergi Franco. Mientras tanto, Cuenca resistía cada golpe y el final se convirtió en un intercambio constante de nervios y presión. Cuando parecía que el empate era inevitable, llegó la jugada decisiva.
A falta de apenas quince segundos, Granollers encontró el gol desde los seis metros con una acción de Bruno Reguart que hizo estallar el Palau y colocar el 31-30 en el marcador. Un tanto de enorme valor que desató la locura en la grada y dejó a los visitantes con una última posesión para intentar rescatar un punto en muy pocos segundos.
A pesar de ello, Balonmano Cuenca todavía tuvo tiempo para elaborar el último ataque, pero apareció la figura de Luca Kivokrapic. El guardameta firmó una parada magnífica en la acción definitiva y aseguró una victoria sufrida, dramática y absolutamente vital para los vallesanos.
Con estos dos puntos, el conjunto de Antonio Rama sigue agarrado a la pelea por Europa. Y lo hace fiel a su estilo: sufriendo, compitiendo hasta el límite y demostrando que, aunque sea capaz de complicarse cualquier partido, también tiene corazón y coraje para resolverlo en los momentos decisivos. Al menos hoy la moneda ha caído del lado bueno, hace 15 días, en Aranda, ocurrió lo contrario.
Ahora quedan sólo dos partidos que se disputaran tras el parón liguero por partidos de la selección absoluta. El sábado 23 en Irún ante el Bidasoa. Todo un clásico en el que los dos equipos se juegan el tercer lugar (como mínimo) y asegurar plaza europea para la temporada 26-27. En caso de que no se logren los dos puntos siempre quedará la última jornada en casa, sábado 30 de mayo a las 18 horas en el Palau, frente al Caserío de Ciudad Real, el equipo de Marcos Fis.
En cualquier caso, no dependemos de nuestro resultado exclusivamente, salvo que ganemos los dos encuentros. Si ganamos uno de ellos y perdemos el otro dependemos de que el Barça venza a Torrelavega, como mínimo. Si no… pues adiós Europa….