Feijóo acusa al Gobierno de dejar la frontera española en manos de Marruecos

Alberto Núñez Feijóo junto a Jesús Vivas en Ceuta este miércoles Foto del PP

Alberto Núñez Feijóo ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de haber “subcontratado” a Marruecos la seguridad de la frontera sur española y europea. El líder del PP sostiene que la grave crisis vivida en Ceuta a finales de julio demuestra las consecuencias de una política exterior que, a su juicio, ha hecho depender el control fronterizo de las decisiones de Rabat.

Feijóo realizó estas declaraciones este miércoles en Ceuta, acompañado por el presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas. El dirigente popular aseguró que el Ejecutivo lleva “años de diplomacia secreta con Rabat” y afirmó que España ha dejado la llave de su frontera sur en manos de la “buena voluntad de Marruecos”, una situación que calificó de inadmisible.

La acusación llega después de la entrada masiva de decenas de miles de personas desde territorio marroquí los días 30 y 31 de julio, que desbordó Ceuta y abrió una de las mayores crisis fronterizas de los últimos años. Feijóo considera que lo sucedido puede encajar en el concepto europeo de “instrumentalización” de la inmigración, al entender que, por acción u omisión, se facilitó desde Marruecos el desplazamiento masivo de personas hacia territorio de la Unión Europea.

El presidente del PP ha presentado además un plan de siete medidas para Ceuta que incluye establecer un mando único, reforzar los medios del Estado, garantizar la inviolabilidad de la frontera y reclamar una mayor implicación de la Unión Europea. Feijóo defiende que Frontex esté presente en la frontera del Tarajal y sostiene que la seguridad de Ceuta debe depender de España y Europa, no de un tercer país.

El líder popular también endureció su mensaje hacia Rabat. Defendió mantener unas relaciones de amistad y buena vecindad con Marruecos, pero condicionadas a la “reciprocidad” y al respeto a la integridad territorial española, dejando expresamente fuera de cualquier discusión la soberanía de Ceuta y Melilla.

La crisis vuelve así a colocar la relación con Marruecos en el centro del debate político español. Mientras el Gobierno mantiene que Rabat continúa siendo un socio estratégico y apuesta por conservar la actual relación bilateral, el PP considera que los acontecimientos de Ceuta demuestran los riesgos de hacer depender una parte esencial del control migratorio español de la colaboración marroquí.