Collserola se cierra por el rebrote de peste porcina: el Govern blinda el entorno del Tibidabo

La Generalitat de Catalunya ha decidido cerrar completamente el acceso al parque natural de la Serra de Collserola, incluido el entorno del Tibidabo, como parte de un plan de emergencia para contener el rebrote de peste porcina africana (PPA) detectado recientemente en el área de Barcelona. La medida, anunciada este jueves, busca frenar la expansión del virus entre la población de jabalíes que habita en esta zona natural y evitar que la enfermedad se propague a otras áreas de Cataluña o a explotaciones ganaderas.

Peste porcina detectada en jabalís en la Sierra de Collserola (Barcelona)
photo_camera Peste porcina detectada en jabalís en la Sierra de Collserola (Barcelona)

Un cierre total del principal pulmón verde de Barcelona

La decisión implica el cierre total de los accesos al parque natural de Collserola, un espacio de más de 80 km² que se extiende por nueve municipios del área metropolitana. Desde ahora, queda prohibido acceder a caminos de tierra, zonas forestales, ríos o campos de cultivo dentro del parque. Actividades habituales como correr, pasear, montar en bicicleta o hacer excursiones quedan suspendidas hasta nuevo aviso.

El objetivo es limitar al máximo la presencia humana en el entorno natural para evitar que el virus se disperse indirectamente a través de ropa, calzado o vehículos. Las autoridades recuerdan que el virus puede transportarse de forma accidental y provocar nuevos focos en zonas todavía libres de la enfermedad.

No obstante, algunos servicios seguirán funcionando con normalidad. Las viviendas, restaurantes, centros educativos, instalaciones deportivas y el parque de atracciones del Tibidabo podrán operar siempre que estén situados en áreas asfaltadas. También se mantiene el transporte público y el acceso para los residentes de la zona.

El detonante: un jabalí infectado en Barcelona

El endurecimiento de las restricciones se produce tras confirmarse el primer caso de peste porcina africana dentro del término municipal de Barcelona, detectado en un jabalí muerto hallado en el entorno del parque. Este hallazgo marca un punto de inflexión en el brote iniciado en noviembre de 2025 en el área de Cerdanyola del Vallès.

Desde entonces se han registrado más de 220 positivos en jabalíes en diferentes municipios catalanes, lo que ha obligado a ampliar progresivamente las zonas de control sanitario y las restricciones en el medio natural.

Sacrificio masivo de jabalíes para frenar el virus

Además del cierre del parque, el Govern ha aprobado un plan para reducir drásticamente la población de jabalíes en la zona, considerada el principal vector de propagación del virus. Las autoridades contemplan el sacrificio de hasta 12.000 animales en un radio de 20 kilómetros alrededor del foco del brote, mediante capturas con trampas, redes y tecnología de vigilancia como drones o cámaras térmicas.

En Collserola se estima que viven entre 500 y 600 jabalíes, una densidad elevada para un entorno tan cercano a una gran ciudad. Reducir esta población es clave para cortar la cadena de transmisión del virus.

Una enfermedad que no afecta a humanos, pero sí a la economía

La peste porcina africana no representa riesgo para la salud humana, pero sí supone una amenaza grave para el sector ganadero. Si el virus llegara a granjas de porcino, podría provocar sacrificios masivos de animales y fuertes restricciones comerciales.

Por este motivo, la Generalitat insiste en que el cierre de Collserola es una medida preventiva imprescindible. Mientras dure la emergencia sanitaria, las autoridades piden a la ciudadanía evitar acercarse a jabalíes, no tocar animales muertos y avisar al teléfono de emergencias 112 ante cualquier hallazgo sospechoso.