La iniciativa, tal y como explicaba previamente Catnoticias.cat en un artículo reciente, no es un acto más. Es un proyecto ambicioso que busca representar la pluralidad real de la ciudad y convertirla en diálogo. No en teoría, sino en la práctica.
Una encuentro vinculado a un congreso internacional
La jornada no es casual. Forma parte del camino previo al XVIII Congreso Internacional de Ciudades Educadoras, que se celebrará en Granollers del 26 al 29 de mayo en el Palau d’Esports.
En este contexto, el encuentro del sábado pone el foco en uno de los grandes ejes del congreso: la cohesión social
Y lo hace con una idea de fondo potente: una ciudad no se construye solo con urbanismo o políticas… sino con las personas.
El Parquet, convertido en espacio de ciudad
El escenario será el Pabellón Municipal de Deportes —El Parquet—, que por un día dejará de ser una pista deportiva para convertirse en un espacio de debate ciudadano. La jornada seguirá una estructura dinámica y participativa:
• 9:30 – 10:30 → Llegada, acreditaciones y distribución de grupos
• 10:30 – 11:15 → Dinámicas colectivas en la pista
• 11:30 – 12:30 → Diálogos en grupos en el exterior
• 12:30 – 13:00 → Despedida final
Todo pensado para que la participación no sea pasiva, sino real: hablar, escuchar, debatir y compartir.
Un experimento social a escala local
El proyecto tiene un punto casi utópico —y a la vez muy necesario—: intentar que 500 personas representen, en pequeño, toda una ciudad. No es fácil. De hecho, ahí reside su valor.
Porque en un momento en el que el debate público a menudo se polariza, esta iniciativa apuesta por una idea simple pero exigente: poner a gente diferente a hablar entre sí. Sin filtros, sin pantallas, sin algoritmos.
Granollers como laboratorio de cohesión
Con este encuentro, Granollers se posiciona como algo más que una ciudad media del Vallès: se convierte en un pequeño laboratorio social. Un espacio donde probar si es posible construir consenso, entender diferencias y, sobre todo, generar comunidad en un contexto cada vez más fragmentado.
Este sábado no habrá grandes titulares políticos ni anuncios espectaculares. Pero quizá ocurra algo más importante: 500 personas intentarán escucharse. Y en los tiempos que corren, eso —aunque parezca poco— es casi revolucionario.