Las rampas, situadas en los primeros tramos entre la plaza de la Font Verda y la calle Lluís Vives, permanecen inactivas desde el último trimestre del pasado año por motivos de seguridad. Según la diagnosis técnica encargada a las empresas responsables de la obra —la constructora Cosplan y la instaladora Schindler—, el problema se debe a un defecto mecánico en los perfiles de los pasamanos.
Reparación en marcha y calendario definido
La solución pasa por sustituir piezas específicas que deben fabricarse a medida. Estas ya han sido encargadas a la matriz de Schindler en Austria y se espera que lleguen a principios de abril.
El calendario previsto fija el inicio de las reparaciones para el 7 de abril, con un plazo de ejecución de pocas semanas. El objetivo del consistorio es que ambas rampas estén plenamente operativas antes de que finalice el mes.
El consistorio ha subrayado que todas las intervenciones correrán a cargo de las empresas adjudicatarias, ya que la obra se encuentra en garantía hasta septiembre de 2028. Esto implica que no habrá ningún gasto público asociado a la reparación.
Supervisión técnica y peritaje externo
El Ayuntamiento confía en que esta intervención sea la solución definitiva a las incidencias registradas y ha reiterado su compromiso de seguir todos los procedimientos técnicos y jurídicos necesarios hasta garantizar el correcto funcionamiento del sistema.
Los trabajos estarán supervisados por los servicios técnicos municipales, mientras que en paralelo se ha encargado un peritaje externo independiente a una ingeniería especializada para analizar todo el proceso. Este informe todavía está en fase de elaboración.
Respuesta a las críticas vecinales
En relación con las denuncias de la Asociación de Vecinos de Nova Font Verda, que ha planteado posibles responsabilidades, el consistorio defiende la actuación “rigurosa y profesional” de su personal. Además, asegura que la auditoría externa realizada hasta ahora no ha detectado irregularidades.
Asimismo, los certificados de la empresa instaladora avalan que las rampas son aptas para exteriores, cumplen la normativa de seguridad vigente y se ajustan a los requisitos de accesibilidad establecidos en el momento de su ejecución.
Funcionamiento del resto de rampas
El resto de la instalación presenta un funcionamiento mayoritariamente correcto. Las cinco rampas de la primera fase superan el 95% de operatividad, mientras que la tercera rampa de la segunda fase funciona con normalidad. No obstante, también se actuará de forma preventiva en esta última para evitar futuros problemas en los pasamanos.
El Ayuntamiento también ha señalado que algunos actos incívicos han afectado al funcionamiento de las rampas, aunque se han implementado medidas para reducir este impacto.
Con esta actuación, Granollers busca cerrar un episodio que ha generado malestar vecinal y garantizar la plena funcionalidad de una infraestructura clave para la movilidad y la accesibilidad en la zona.
La solución, en alrededor de un mes, a finales de abril. Esperemos sea la definitiva.