Jordi Más tuvo el infortunio de sufrir un accidente de bicicleta bajando la collada de Tosas en el 2010. Se le reventó la rueda delantera en la bajada y acabó atropellado por un coche, causándole lesiones irreversibles en las piernas que le obligaron a utilizar la silla de ruedas en adelante (siempre las ruedas en su vida). A pesar de ello, se las ingenió para seguir haciendo deporte con una bicicleta adaptada, tal como se puede ver en la fotografía del inicio del artículo y en seguir disfrutando de esa sensación de velocidad con el viento en la cara.
En Viernes Santo será enterrado, tras la ceremonia que se celebra en el tanatorio de Granollers. Descanse en paz Jordi Mas, una gran persona que nació para pedalear hasta el cielo acompañado de una sonrisa eterna.