La EPOC, la enfermedad silenciosa que golpea con más fuerza a los más vulnerables

La EPOC afecta al 11,8% de los mayores de 40 años y el 72% sigue sin diagnosticar

La enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) ha dejado de ser únicamente un problema médico para convertirse en una auténtica emergencia social. Así lo han advertido especialistas, pacientes y responsables sanitarios reunidos este lunes en la jornada "Observatorio EPOC: una urgencia social", celebrada en Madrid. Los expertos alertan de que esta patología respiratoria crónica no solo deteriora la salud de quienes la padecen, sino que condiciona su vida familiar, laboral, económica y emocional.

Participantes en la jornada 'Observatorio EPOC, una urgencia social' Foto de Servimedia
photo_camera Participantes en la jornada 'Observatorio EPOC, una urgencia social' Foto de Servimedia

Uno de los datos más preocupantes es que el 72% de las personas que sufren EPOC en España continúan sin diagnosticar. La enfermedad afecta al 11,8% de la población mayor de 40 años y mantiene elevadas tasas de infradiagnóstico, especialmente entre las mujeres. Esta realidad provoca que miles de pacientes convivan durante años con síntomas como falta de aire, fatiga crónica, tos persistente o pérdida progresiva de autonomía sin recibir el tratamiento adecuado.

Los especialistas han insistido además en que la EPOC presenta una clara dimensión social. Su incidencia es mayor entre las personas con menos recursos económicos, donde confluyen factores como el tabaquismo, peores condiciones ambientales, dificultades de acceso al sistema sanitario y una menor capacidad para afrontar tratamientos o cambios de hábitos. En palabras de los expertos, la enfermedad "golpea más fuerte donde hay menos recursos", ampliando las desigualdades existentes y afectando especialmente a los colectivos más vulnerables.

Durante el encuentro se reclamó un mayor esfuerzo institucional para impulsar el diagnóstico precoz, reforzar la prevención, mejorar la coordinación entre niveles asistenciales y garantizar un acceso equitativo a las innovaciones terapéuticas. Los profesionales recordaron que la EPOC ya es la cuarta causa de muerte en el mundo, impulsada principalmente por el envejecimiento de la población, el tabaquismo y la contaminación ambiental.

La conclusión de la jornada fue clara: la EPOC no puede seguir siendo una enfermedad invisible. Detrás de cada diagnóstico hay personas que ven limitada su capacidad para trabajar, relacionarse o simplemente respirar con normalidad. Combatirla exige más recursos sanitarios, más prevención y, sobre todo, una mayor conciencia social sobre una patología que afecta a millones de ciudadanos y que continúa avanzando silenciosamente.