Las mujeres tienen la mitad de posibilidades de sobrevivir a una muerte súbita cardíaca que los hombres

Las mujeres tienen aproximadamente la mitad de probabilidades de sobrevivir a una muerte súbita cardíaca que los hombres, según un estudio liderado por el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) de Cataluña. Una diferencia que vuelve a poner sobre la mesa la existencia de desigualdades por sexo también en la atención y evolución de las emergencias cardiovasculares.

La investigación analiza las paradas cardíacas producidas fuera de los hospitales y constata que las mujeres presentan peores resultados de supervivencia. Entre los factores que pueden explicar esta diferencia aparecen cuestiones como la edad, las circunstancias en las que se produce la parada, el reconocimiento de los síntomas o la rapidez con la que se inicia la reanimación.

El problema es especialmente importante porque, ante una parada cardíaca, cada minuto cuenta. La denominada cadena de supervivencia comienza con el reconocimiento inmediato de la situación y la llamada al 112, seguida del inicio de la reanimación cardiopulmonar (RCP), la utilización precoz de un desfibrilador cuando está indicado y la llegada de los equipos de soporte vital avanzado. La Agència de Qualitat i Avaluació Sanitàries de Catalunya destaca precisamente que la correcta aplicación de estos pasos mejora las posibilidades de supervivencia.

El estudio liderado por el SEM pretende ahora ayudar a determinar por qué las mujeres presentan una supervivencia significativamente inferior y qué actuaciones podrían reducir esta brecha. Las diferencias biológicas pueden tener influencia, pero también existen factores sociales y asistenciales que condicionan la rapidez con la que una víctima recibe ayuda.

Los resultados adquieren todavía mayor importancia teniendo en cuenta el peso de las enfermedades cardiovasculares. En Cataluña, aproximadamente una de cada cuatro muertes está relacionada con problemas del corazón o de las arterias, y las patologías cardiovasculares continúan situándose entre las principales causas de mortalidad.

La investigación del SEM introduce así una nueva advertencia: no basta con mejorar globalmente la supervivencia ante una parada cardíaca; también es necesario comprender por qué ser hombre o mujer puede acabar condicionando las posibilidades de sobrevivir. Una diferencia que, según los resultados del estudio, actualmente puede llegar a ser del doble.