La decisión supone un respaldo explícito de Alberto Núñez Feijóo a quien ya fue su apuesta personal para las elecciones de 2023. En aquella ocasión, Sirera logró recuperar protagonismo para el PP en Barcelona al obtener 4 concejales y más de 61.000 votos, doblando la representación conseguida en 2019, cuando el partido contaba únicamente con dos ediles. Aun así, el crecimiento no fue suficiente para abandonar la quinta posición en el consistorio barcelonés, por detrás de Junts, PSC, Barcelona en Comú y ERC.
El objetivo: que el PP vuelva a ser decisivo
La estrategia del Partido Popular para 2027 pasa por consolidar ese crecimiento y ampliar su representación hasta convertirse en una fuerza determinante para la gobernabilidad de Barcelona. La fragmentación política hace prever que ningún partido alcanzará la mayoría absoluta, por lo que los populares aspiran a que sus concejales vuelvan a tener un papel clave en la elección del próximo alcalde.
No sería la primera vez. Tras las municipales de 2023, los cuatro concejales del PP resultaron decisivos para facilitar la investidura del socialista Jaume Collboni, junto con los votos de Barcelona en Comú, impidiendo que Xavier Trias recuperara la alcaldía.
Una larga trayectoria política
Daniel Sirera (Badalona, 1967) acumula más de tres décadas de experiencia política. Comenzó su carrera en las Nuevas Generaciones del Partido Popular y fue escalando responsabilidades dentro del PPC hasta convertirse en una de las caras más conocidas de la formación.
Entre 1995 y 2010 fue diputado en el Parlament de Catalunya, donde ejerció como portavoz parlamentario del PP catalán. En 2007, tras la dimisión de Josep Piqué, asumió la presidencia del Partido Popular de Cataluña, aunque un año después cedió el relevo a Alicia Sánchez-Camacho por decisión de la dirección nacional del partido. Posteriormente también fue senador por designación autonómica y secretario del Consell de l'Audiovisual de Catalunya (CAC).
La etapa valenciana junto a Carlos Mazón
Después de varios años alejado de la primera línea política, Sirera inició una nueva etapa en la Comunidad Valenciana. En 2022 fue incorporado por Carlos Mazón como jefe de gabinete del entonces presidente del Partido Popular valenciano, una responsabilidad que desempeñó desde Valencia y que reforzó su perfil como estratega político.
Sin embargo, apenas un año después, Alberto Núñez Feijóo decidió recuperarlo para intentar reconstruir el espacio electoral del PP en Barcelona, una ciudad donde el partido llevaba años perdiendo peso institucional.
Consolidar el crecimiento
La dirección popular considera que los resultados obtenidos en 2023 demostraron que existe margen para seguir creciendo en Barcelona. Con un discurso centrado en la seguridad, la limpieza, la movilidad y la actividad económica, Sirera consiguió mejorar notablemente los resultados del partido respecto al ciclo anterior.
Ahora, el reto será mayor. Las elecciones municipales de mayo de 2027 se presentan muy abiertas y con un escenario político altamente fragmentado. El PP confía en que el crecimiento experimentado en los últimos años pueda consolidarse y permita a Daniel Sirera incrementar su representación municipal.
Su objetivo ya no pasa únicamente por recuperar espacio electoral, sino por situar al Partido Popular como una fuerza imprescindible para decidir quién gobernará Barcelona durante los próximos cuatro años. Con la confianza renovada de Feijóo y una trayectoria política de 30 años, Sirera afronta una nueva oportunidad con la esperanza en devolver al PP un papel protagonista en el Ayuntamiento de la capital catalana.