Según Protección Civil, el objetivo es reducir al máximo los desplazamientos y minimizar el impacto sobre la movilidad, especialmente en Barcelona y su entorno metropolitano, donde se prevén importantes afectaciones viarias durante el recorrido del Pontífice y los actos programados en lugares tan emblemáticos como la Catedral de Barcelona, la Sagrada Familia, Montjuïc, el Raval y Montserrat.
Las mayores restricciones se concentrarán en los accesos a la Sagrada Familia, donde se establecerá un amplio perímetro de seguridad de nueve manzanas alrededor del templo. También habrá cortes totales o parciales de circulación en diversas calles del Eixample, controles de acceso para peatones y prohibiciones de estacionamiento que afectarán incluso a motocicletas y bicicletas. El recorrido previsto del papamóvil por la calle Rosselló obligará además a cerrar temporalmente numerosos cruces y vías perpendiculares.
La Generalitat, el Ayuntamiento de Barcelona, los Mossos d'Esquadra, Protección Civil y los operadores de transporte trabajan desde hace meses en un operativo conjunto que incluirá refuerzos en el transporte público, dispositivos especiales de emergencias y más de 6.000 agentes desplegados para garantizar la seguridad durante toda la visita. Las autoridades recomiendan utilizar preferentemente metro, tren y autobús, evitar desplazamientos innecesarios en vehículo privado y consultar previamente las incidencias de movilidad.
Además, se establecerán controles de acceso en los principales actos religiosos, donde únicamente podrán entrar las personas acreditadas o con invitación previa. Protección Civil aconseja acudir con antelación, llevar documentación identificativa, agua, protección solar y ropa cómoda, así como prestar especial atención a menores, personas mayores y ciudadanos con movilidad reducida.
Desde el Govern se insiste en lanzar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, aunque se reconoce que la visita del Papa tendrá un impacto notable sobre la movilidad habitual de Barcelona y su área metropolitana. Por ello, la principal recomendación oficial para los días 9 y 10 de junio sigue siendo clara: reducir desplazamientos, priorizar el teletrabajo siempre que sea posible y planificar con antelación cualquier viaje hacia la capital catalana.