Durante su intervención en el pleno, Fernández sostuvo que resulta “sorprendente comprobar lo mucho que se parecen Salvador Illa y José Luis Rodríguez Zapatero”, un expresidente al que, según afirmó, el líder socialista catalán continúa defendiendo “con ahínco” pese a las informaciones que han ido apareciendo en los últimos tiempos.
El dirigente popular recurrió a la ironía para comparar a ambos líderes, asegurando que podrían calificarse como “Zapatero e Illa separados al nacer”. Según Fernández, tanto el expresidente del Gobierno como el actual presidente de la Generalitat proyectan una imagen de moderación y buenismo que, a su juicio, contrasta con la realidad de sus decisiones políticas.
Uno de los momentos más duros de su discurso llegó cuando afirmó que “ni Zapatero era Bambi ni usted es el yerno ideal”, en referencia a la imagen pública que ambos han tratado de transmitir. Fernández también criticó el lema utilizado recientemente por Illa, “frente a la extrema derecha, extrema esperanza”, y lo contrapuso a algunas de las frases más recordadas de Zapatero.
Sin embargo, el núcleo de su intervención se centró en la responsabilidad política. El líder del PP catalán precisó que no le corresponde determinar si Illa ha cometido alguna ilegalidad, algo que únicamente puede decidir la Justicia, pero sí le atribuyó una responsabilidad política por haber compartido proyecto y relaciones con dirigentes como José Luis Ábalos, Koldo García, Santos Cerdán o Leire Díez, además de mencionar las recientes informaciones que afectan al entorno de Zapatero.
“Es usted políticamente responsable de haberse mezclado con Ábalos, Koldo, Cerdán, el Chili, Salazar y ahora vete a saber cómo acaba el asunto Zapatero”, afirmó Fernández, quien remató su intervención con una frase que resume la estrategia de oposición que el PP catalán está desplegando contra el Govern socialista: “Cada palo aguante su vela, pero en este caso, señor Illa, es su palo y es su vela”.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente presión sobre el PSOE por las investigaciones judiciales que afectan a antiguos cargos y colaboradores del partido. La oposición intenta trasladar ese desgaste al PSC y al propio Salvador Illa, mientras los socialistas insisten en diferenciar la realidad política catalana de los casos que se investigan en el ámbito estatal.
Con esta intervención, Alejandro Fernández refuerza una línea política cada vez más clara: vincular la estabilidad del Govern de Illa con la situación que atraviesa el PSOE de Pedro Sánchez y cuestionar la imagen de moderación que el presidente catalán ha intentado proyectar desde su llegada al Palau de la Generalitat.