El acuerdo contemplaba una inversión adicional de 726 millones de euros, que se sumaban a los cerca de 2.000 millones ya pactados previamente con CCOO y UGT. Entre las medidas previstas figuraban mejoras salariales progresivas, recuperación de derechos vinculados a la antigüedad, nuevas plazas docentes y refuerzos para la escuela inclusiva y la educación secundaria. Sin embargo, una parte importante del profesorado consideró insuficientes las propuestas y reclamó avances más concretos en cuestiones como la reducción de ratios, la dotación de recursos a los centros y cambios en el modelo educativo.
Tras conocerse el resultado, USTEC anunció la reactivación de las movilizaciones y mantiene la convocatoria de nuevas jornadas de huelga. Pese al rechazo expresado por las bases docentes, el Govern de Salvador Illa ha señalado que seguirá adelante con el despliegue de las medidas acordadas con los sindicatos firmantes. El resultado evidencia la profunda división existente dentro del sector educativo y anticipa que el conflicto entre docentes y Administración seguirá marcando la recta final del curso escolar