Durante la sesión de control, Illa agradeció a ERC su “sentido de país” y lanzó un mensaje de estabilidad política al afirmar que, si en apenas 21 meses han sido capaces de alcanzar este acuerdo, “en cuatro años podemos dejar el país mucho mejor de lo que lo encontramos”.
El acuerdo presupuestario firmado entre el Govern y ERC contempla inversiones estratégicas y un importante refuerzo institucional para Cataluña. Entre las medidas destacan la futura línea ferroviaria orbital que conectará diferentes áreas metropolitanas sin pasar por Barcelona, el fortalecimiento de la Agència Tributària de Catalunya con más de 500 millones de euros hasta 2029 y nuevos avances en competencias fiscales y de gestión institucional.
Desde ERC, el portavoz Josep Maria Jové advirtió al president que no debe “relajarse” y exigió al Govern cumplir los compromisos pactados, especialmente en materia de financiación y gestión tributaria. Illa respondió comprometiéndose a “cumplir aquello que hemos acordado” y aseguró que trabajará para ganarse “día a día” la confianza de sus socios parlamentarios.
El pacto aún necesita cerrar definitivamente el apoyo de los Comuns para garantizar la aprobación de las cuentas, aunque el acuerdo con ERC supone un balón de oxígeno político para un Govern que llevaba meses negociando unos presupuestos clave para consolidar la legislatura.