El ganador tiene nombre y apellidos pero, por encima de él, hay que otorgarle al socio de la entidad la victoria del día por su masiva participación en su primer proceso de la historia y la paciencia demostrada para realizar entre hora y media y dos horas de cola para ejercer su voto, demostrando que el Club está más que vivo. Esta es la principal victoria de la tarde noche de hoy.
El otro ganador, el vencedor de las elecciones reales y que será, de nuevo, presidente por cuatro años es Alfred Serra, el presidente que se presentaba a la reelección y que, se quiera o no, siempre resulta más conocido que el opositor. Serra ha sido corroborado por el 64,44% de los votantes (366 papeletas). Sin embargo, el opositor, Pep Vega, ha conseguido un porcentaje de voto excepcional y ha contado con el apoyo de 199 socios (el 35% de la masa social votante) lo que significa que, también por primera vez en la historia, el presidente electo va a tener una oposición fuerte e inédita refrendada por las urnas.
A partir de ahora veremos las actitudes de los ganadores y de los perdedores. Si se van a poner a remar juntos o van a mantenerse ciertos tics que se dieron en la campaña electoral que no gustaron a casi nadie. Porque este Club, próximo al centenario, no se puede permitir guerrillas internas ni escisiones si no que debe aprovechar al máximo los conocimientos y contactos de todos.
Felicidades a Alfred Serra y Pep Vega por haber iniciado una nueva etapa en la historia de Granollers, en la historia del balonmano, y a los socios por participar y querer seguir siendo parte básica del Club.