La UEI pide rebajar la fiscalidad de los carburantes

El Círculo de Empresarios de la Unión Empresarial Intersectorial (UEI) ha organizado un almuerzo-coloquio con Marcos Urarte, presidente del grupo Pharos. Durante el acto se han abordado los principales retos derivados del contexto geopolítico actual y su impacto sobre la actividad empresarial. Aunque la exposición comercial directa de Cataluña o de España con Irán es limitada, los efectos del conflicto se transmiten de forma indirecta a través de canales clave como la energía, la inflación o el comercio internacional.

Marcos Urarte (Grup Pharos) i Pep Garcia (UEI)
photo_camera Marcos Urarte (Grup Pharos) i Pep Garcia (UEI)

En primer lugar, Urarte ha destacado que “el entorno global actual está marcado por una volatilidad constante, con tensiones geopolíticas y cambios en el equilibrio de poder que afectan a los mercados energéticos, comerciales y financieros”.

En este contexto, la Unión Empresarial Intersectorial reclama que se debe rebajar la fiscalidad de los carburantes para ayudar a las empresas. “El gasóleo y la gasolina son esenciales. Un aumento de estos productos implica un incremento de los costes, afectando a la competitividad y la viabilidad de muchas pymes, además de repercutir en los precios finales de los productos. Por eso es fundamental aplicar medidas que estabilicen los precios”, ha reconocido Pep Garcia, presidente de la UEI, en un escenario marcado por el encarecimiento sostenido de los costes energéticos.

Además, la UEI ha subrayado la importancia de garantizar la seguridad energética con el objetivo de proteger el tejido empresarial ante las consecuencias que el conflicto entre Estados Unidos e Irán puede generar. La dependencia de suministros externos hace que las empresas sean más vulnerables a la volatilidad del mercado energético, por lo que es fundamental impulsar medidas que permitan planificar con certeza los costes y asegurar la continuidad de la actividad. Actualmente existe un contexto en el que la incertidumbre geopolítica ha dejado de ser coyuntural para convertirse en un factor estructural de la economía global.

Urarte, durante su intervención, también ha remarcado que Europa afronta el reto de asegurar su autonomía industrial, militar y estratégica en un mundo multipolar donde Estados Unidos, China y Rusia definen las reglas del juego. “Las decisiones de la administración Trump están alejando a Europa de sus intereses estratégicos. Esta es la última oportunidad del continente europeo para reforzar su autonomía y preservar el estado del bienestar y las libertades conseguidas durante años”, ha comentado.

Por otro lado, esta situación geopolítica actual pone de manifiesto la necesidad de agilizar los trámites para lograr la transición energética de las empresas del territorio. “La transición energética no es solo una cuestión ambiental, sino una necesidad estratégica para garantizar la resiliencia de las empresas frente a la volatilidad de los mercados energéticos. Acelerar la implantación de renovables y tecnologías más eficientes permitirá a las pymes planificar mejor los costes y asegurar la continuidad de su actividad, independientemente de los conflictos que puedan surgir”, ha destacado Pep Garcia, presidente de la UEI.

El presidente del grupo Pharos también ha señalado que “vivimos en crisis permanentes, como la covid-19, la guerra en Ucrania o el reciente conflicto bélico iniciado en Irán. Las empresas deben estar superando problemas de forma constante. Todo esto genera incertidumbre y solo aquellas empresas que sean capaces de convertirla en oportunidades estratégicas podrán obtener ventajas competitivas. Debemos aprender a competir en este entorno e incluir el futuro en nuestra agenda del presente”.

Finalmente, desde la UEI se ha expuesto la necesidad de reforzar la competitividad empresarial en este contexto geopolítico tan incierto. Entre las opciones viables se encuentra la posibilidad de promover líneas de crédito específicas para empresas, disponer de un fondo de garantía concreto para este tipo de situaciones o aprobar subvenciones para las pymes más vulnerables. El objetivo de estas medidas es garantizar la resiliencia del tejido empresarial ante un entorno económico cada vez más exigente y cambiante.