Delmàs destacó la capacidad de adaptación de las empresas ante un entorno global cada vez más volátil e imprevisible, citando crisis como la pandemia de la COVID-19 o los conflictos internacionales. "Las organizaciones nos estamos preparando para ello", afirmó, aunque pidió "apoyo" gubernamental para hacer frente al impacto del aumento de los costes de carburantes y energía.
No obstante, el representante de la UEI advirtió que la industria se encuentra en un "momento crítico". "Si no la cuidamos, la industria acabará o marchándose o cambiando de manos", declaró, alertando de que la "presión fiscal que reciben" las empresas y los trabajadores, junto con un marco fiscal "completamente desfasado", podrían provocar una fuga de capital extranjero. Esto, según Delmàs, pondría en peligro la capacidad de las empresas locales para "garantizar este estado del bienestar que hemos sabido tener entre todos".
Por todo ello, Delmàs concluyó que "cuidar la industria y querer a la industria" debería ser una de las "cosas prioritarias" no solo para el Ministerio, sino para el conjunto del Gobierno español.