Un equipo sin chispa
La sensación que deja el BM Granollers en las últimas jornadas es preocupante. Desde la eliminación europea, el equipo ha entrado en una dinámica descendente: menos intensidad, menos frescura y, sobre todo, menos objetivos claros.
La primera parte fue un reflejo de ello. Juego espeso, errores y dificultades para imponer ritmo ante un rival que tampoco destacó. Aunque el resultado alcanzado en la media parte fuera de 18-13, a falta de poco más de cuatro minutos los vallesanos vencían sólo por la mínima (13-12).
En la segunda mitad, el partido se mantuvo bajo control, pero más por las carencias del Cangas que por méritos propios. Las pérdidas de balón del conjunto gallego y sus desajustes defensivos facilitaron el trabajo a los vallesanos, que aun así mostraron una preocupante falta de acierto ante la portería gallega.
Objetivos diluidos
El tramo final de temporada ha dejado por el camino varias oportunidades: Eliminación europea, sin clasificación para la Copa de la Liga y fuera de la Copa del Rey tras la derrota en Huesca.
Con este panorama, el Balonmano Granollers se queda con un único gran objetivo: asegurar la plaza europea. Y, si los resultados acompañan, intentar asaltar una segunda posición que tendría premio doble: evitar fases previas europeas en verano y colgarse una simbólica medalla de plata en la liga Asobal.
Una carrera cuesta arriba
Las opciones de ser segundo siguen vivas, pero dependen de múltiples factores. El Granollers debe ganar todo lo que le queda: en casa ante Cuenca, en la complicada pista de Bidasoa en uno de los grandes clásicos del balonmano español y cerrar la liga frente a Ciudad Real con victoria.
Además, necesita tropiezos de sus rivales directos: que Logroño pierda al menos dos partidos, que Bidasoa caiga, preferiblemente ante el propio Granollers y que Torrelavega deje puntos por el camino aunque el goal average particular sea satisfactorio para los catalanes, por si acaso…
Más dudas que certezas
A falta de tres jornadas, el equipo sigue en una posición privilegiada aunque depende más de los demás que de si8 mismo, pero la imagen ofrecida invita a la prudencia. El Granollers gana, sí, pero transmite la sensación de haber perdido esa energía competitiva que lo hizo sólido durante buena parte de la temporada.
El tiempo dirá si este triunfo es solo un trámite más… o el punto de partida de una reacción que, a día de hoy, sigue sin aparecer.