Señor Puente. ¿Se acuerda usted de esto?: “Ojalá que por culpa de Sánchez y todos ustedes no tengamos que lamentar ningún día ninguna desgracia”.
Así terminé mi último debate con usted en esta Cámara el pasado 2 de diciembre y lamento en el alma que esas palabras resultaran proféticas ante todo lo que estamos padeciendo. Pero es que para cualquiera que tuviera dos dedos de frente y no fuera un sectario, estas desgracias se veían venir. Y lo hice al hilo del debate que manteníamos sobre el caos ferroviario que se ha instalado en nuestro país desde que usted es Ministro de Transportes.
Una definición que lamentablemente también se ha quedado corta para describir el dantesco escenario que tenemos ante nosotros. Y le recordaba que, con sus antecesores, Ábalos incluido, más preocupado siempre en prostitutas y mordidas, los trenes funcionaban bien. Pero que llego usted, cual caballo de Atila, y a su paso nunca más creció la hierba.
Le traía como ejemplo lo que sucedido en los veranos de 2024 y 2025, con infinidad de trenes averiados y cientos de miles de viajeros tirados en vías, andenes y estaciones, sin que usted hiciera nada por solucionarlo. ¿Y cuál fue su respuesta? Reírse, llamarnos paletos y reiterar, por enésima vez, que el tren vivía en España el mejor momento de su historia, el mes pasado.
¿Y, sin embargo, qué es lo que ha ocurrido? 46 muertos, doscientos heridos y el sistema ferroviario español hundido y destrozado por culpa es su nefasta gestión. Señor Puente, esa es la única realidad, porque ha mentido usted tanto que en los últimos 10 días ha dado hasta 6 versiones distintas de las causas de este accidente, igualando casi a su compañero Ábalos cuando lo de Delsy, que nos dio más versiones de aquel encuentro que números tiene la canción del Mambo, realizando un desvergonzado ejercicio de cambios de opinión, como dicen ustedes los socialistas. Buscando justificar lo injustificable y lanzando bulos, esto sí, auto exculpatorios ante sus evidentes responsabilidades.
Porque en el caso de Adamuz, ya la misma noche del accidente, nos mintió usted cuando dijo que descartaba por completo la rotura de la vía como la causa del mismo; y nos mintió usted cuando quiso señalar al Iryo como responsable; y nos mintió usted cuando dijo que podía ser por la mala calidad del metal quien tuviera la culpa de lo que ha sucedido; y nos mintió usted cuando dijo que las vías estaban renovadas y que eran nuevas; y nos mintió usted cuando dijo que habían sido revisadas por ultrasonidos el 10 de noviembre.
Y el otro tanto con los Rodalies de Cataluña cuando dijo usted que podía ser por un sabotaje o un ataque cibernético. Mire, aquí lo único que descarrila es usted, señor Puente. Porque la única realidad es que el sistema ferroviario de cercanías en Cataluña ha entrado en el colapso y que estos días, por desgracia, además de un muerto y decenas de heridos hemos visto muros derrumbados, trenes parados, trenes descarrilados, trenes averiados, trenes retrasados, huelgas de maquinistas y cientos de miles de ciudadanos sin poder usar su medio cotidiano de transporte.
¿Tendrá tal vez algo que ver en esto que, en 2024, siendo usted ya Ministro de Transportes, dejara sin ejecutar nada menos que el 86% de las partidas que tenía prevista Adif para realizar en Cataluña; o que solo en 2025, en el primer semestre, se registraran 6.000 percances en la red sin que haya hecho usted todavía nada para solucionarlo?
Mire, ha llovido fuerte pero nada más, no ha habido una Dana, no hemos tenido un gran incendio ni una pandemia, por citarles solo los ejemplos de 3 sucesos en los que no interviene la mano del hombre y por los que ustedes nos han llamado asesinos. ¿Qué tendríamos que estar diciéndoles ahora a nosotros a ustedes, cuando todo lo que ha ocurrido ha sido por culpa de las decisiones humanas que han tomado?. Eh, señor Puente, díganos, porque aquí todo se ha producido por una lamentable falta de mantenimiento de unas infraestructuras que eran, y son, obsoletas y el principal culpable político es usted, como el Ministro que debería de haber destinado los recursos económicos necesarios para cuidar y para velar por la seguridad de los pasajeros de esos trenes.
Y junto a usted, su jefe Sánchez, que es quien lo ha puesto y lo mantiene como su ministro favorito, su ministro de Twittero y grosero que le defiende el muro. Además su Presidente autonómico, Illa, que les está haciendo de paraguas en lugar de exigirle lo que de verdad necesitan los catalanes.
Porque fíjese, qué gracioso, cuando a usted le interesa el dinero, no le falta. Como por ejemplo para subirse el sueldo un 6% del año pasado. O para que su Presidente de Renfe se gaste más de 300.000 euros al año en tener a su disposición una flota de coches de lujo. O para darle préstamos y créditos a otros países por más de 1.700 millones de euros, para que mejoren sus trenes cuando los nuestros aquí se estrellan. O para, por ejemplo, crear ese último chiringuito llamado Empresa Mixta de Rodalies de Cataluña, que lo primero que han hecho ha sido nombrar a los miembros del Consejo de Administración para que vayan a sus reuniones a cobrar las dietas en lugar de invertir ese dinero en mejorar los trenes.
Mire, señor Puente, basta ya de decir que la culpa es del PP porque nadie lo cree. Tenga más hombría y asuma su responsabilidad, que Sánchez lleva casi 8 años de Presidente y Rajoy no llegó a 7 y bastante tuvo con sacar adelante a España después del nefasto Zapatero. Así que ¡váyase, señor Puente, hágame caso y váyase! Si le queda algo de dignidad, pida primero perdón a las víctimas y después váyase, que esto no ha sido una negligencia. Que esto ha sido una imprudencia con resultado de muerte, como ya están investigando los tribunales de Justicia,
Su carrera política ya ha terminado. Demasiados muertos, demasiados heridos, demasiados accidentes, demasiadas mentiras, demasiados bulos y demasiados insultos para seguir ostentando ese cargo. Mire, para ser ministro hay que ser una persona moralmente decente y usted, por desgracia, no lo es.