El preso cumplía una condena de 10 años y tres meses de prisión por el homicidio y la profanación del cadáver de un hombre al que mató y descuartizó en un piso de la calle Casanova de Barcelona en 2022. El interno disfrutaba de un régimen de salidas controladas y participaba en una actividad organizada por el centro cuando, tras visitar la zona del Born, aprovechó una parada del vehículo en un semáforo de la calle Marina para huir.
Desde el momento de la fuga, los Mossos activaron un dispositivo de búsqueda en coordinación con los servicios penitenciarios para localizar al fugitivo. La evasión reabrió el debate sobre los protocolos de concesión de salidas programadas a internos condenados por delitos graves, aunque desde Instituciones Penitenciarias se recuerda que este tipo de permisos forman parte del proceso de reinserción previsto por la legislación vigente.
Con su detención, el interno será puesto nuevamente a disposición judicial y reingresará en prisión para continuar cumpliendo la condena que le fue impuesta por la Audiencia de Barcelona. Por el momento, no han trascendido oficialmente las circunstancias concretas de su localización y arresto.