Destaca entre ellos, Janet Sanz, quien fue mano derecha de Ada Colau en el Ayuntamiento de Barcelona y que ahora ha comenzado a trabajar en Metrópolis, una organización a la cual el gobierno de Colau, en su segundo mandato, le otorgó una subvención que rozó los 400.000 euros, en un momento donde Sanz ejercía como regidora de Urbanismo de Barcelona.
Desde VOX señalan que al menos una docena de ex altos cargos de ICV y de los Comunes han terminado ocupando puestos bien remunerados en entes públicos, consorcios y organismos creados o impulsados por ellos mismos cuando gobernaban, consolidando lo que califican como “un sistema de puertas giratorias ideológicas pagado con el dinero de todos”.
Gonzalo de Oro: “Los mismos que daban lecciones de justicia social y decían defender a los trabajadores son, en realidad, la izquierda caviar que vive del dinero público”
El presidente del Grupo Municipal de VOX en Barcelona, Gonzalo de Oro, ha sido contundente: “Los mismos que daban lecciones de justicia social y decían defender a los trabajadores son, en realidad, la izquierda caviar que vive del dinero público. Crean chiringuitos cuando están en el poder, los subvencionan con fondos públicos y, cuando salen de la política, se colocan en ellos con sueldos muy cómodos.”
De Oro ha denunciado que mientras esta élite política asegura su futuro personal, las consecuencias de sus políticas recaen sobre los vecinos de Barcelona: “Mientras ellos se garantizan un puesto y un sueldo, a los barceloneses les imponen más impuestos, más inseguridad y normas que te impiden incluso viajar o moverte si no tienes dinero para cambiar de coche. Esta es su falsa justicia social”.
"Es una élite política viviendo del esfuerzo de quienes cada día lo tienen más difícil para llegar a fin de mes.”
Desde VOX insisten en que este modelo no responde a la defensa de los trabajadores ni de los barrios populares, sino a una élite política que utiliza lo público para colocar a los suyos: “No es justicia social, es hipocresía. Es una élite política viviendo del esfuerzo de quienes cada día lo tienen más difícil para llegar a fin de mes.”
VOX ha asegurado que seguirá denunciando estos abusos y ha reiterado su compromiso con los barrios de Barcelona que, a su juicio, han sido abandonados por la izquierda gobernante: “VOX está aquí para destapar estos abusos, defender a los barrios que han dejado atrás y devolver el orden a Barcelona. Les vamos a echar y vamos a poner esta ciudad al servicio de sus vecinos, no de los chiringuitos”.