La actuación, financiada por la Generalitat de Catalunya, titular de la carretera, supondrá una inversión superior al millón y medio de euros —entre 1,7 y 1,8 millones— y tendrá una duración aproximada de tres meses. El proyecto prevé el reasfaltado completo del tramo comprendido entre la entrada de la ciudad por la carretera del Coll de la Manya y la rotonda de Esteve Terradas, así como la instalación de asfalto sonorreductor, capaz de disminuir el ruido del tráfico entre 3 y 4 decibelios, según los estudios técnicos.
Una vía a pacificar
Durante la comparecencia, la alcaldesa Alba Barnusell ha remarcado que la Ronda Sud soporta un volumen de tráfico muy elevado y que esta obra forma parte de una hoja de ruta compartida con el vecindario para convertir progresivamente la antigua vía rápida en una calle más tranquila, habitable y pensada para las personas. “Es un paso importante, aunque sabemos que el proceso es lento”, ha admitido, destacando la necesidad de avanzar “a pequeños pasos”, pero de forma sostenida.
Por su parte, Juanma Segovia ha detallado que las obras se realizarán mayoritariamente en horario diurno para minimizar las molestias a los vecinos, aunque ello alargará los plazos. Solo habrá dos actuaciones nocturnas puntuales: una en la rotonda de Esteve Terradas, para evitar cortes prolongados, y otra frente a los supermercados y restaurantes de la Ronda Sud, para garantizar el acceso a los establecimientos comerciales.
Afectaciones al tráfico
El consistorio ha advertido que durante una semana quedará cortado el acceso desde la Ronda Prat de la Riba hasta la C-17, lo que obligará a establecer desvíos por vías alternativas como Lluís Companys o la Conca del Besòs. El Ayuntamiento ha pedido paciencia a la ciudadanía, consciente de que las obras comportarán cambios temporales en las rutinas de movilidad.
Medidas complementarias y mirada de futuro
El asfaltado se suma a otras medidas ya implantadas, como la prohibición del paso de vehículos pesados y de mercancías peligrosas, vigente desde hace aproximadamente dos años. En este sentido, el gobierno municipal ha anunciado que antes de finales de mes se presentará el proyecto para instalar cámaras lectoras de matrículas que permitan hacer cumplir esta restricción, una competencia que asumirá el Ayuntamiento.
Aunque el vecindario sigue reclamando más actuaciones, el consistorio ha constatado una reducción del tráfico en los últimos cuatro o cinco meses. La visión a largo plazo pasa por que circulen menos coches y la Ronda Sud se convierta en un espacio más pacificado, naturalizado y sostenible. Paralelamente, se trabaja con la Generalitat en alternativas de movilidad de ámbito metropolitano, como la ampliación del cuarto carril de la AP-7, y en proyectos para mejorar el acceso seguro de peatones, bicicletas y patinetes al Coll de la Manya, con previsión de ejecución hacia 2027.
El Ayuntamiento de Granollers ha reiterado su compromiso de seguir colaborando con la Generalitat y con el vecindario para avanzar en esta transformación urbana, con el objetivo final de lograr una ciudad más amable y saludable.