Según la Encuesta Longitudinal 2025 del Panel Ciutadà de Catalunya (CEO)

Los catalanes tienen más simpatía por China (4,7) la pierden con EEUU (3,7) y suspenden a Rusia (2,6)

La percepción de los catalanes sobre el contexto internacional muestra una orientación claramente europea y una preocupación creciente por la inestabilidad global. Así se desprende del capítulo dedicado al entorno geopolítico internacional de la Encuesta Longitudinal 2025 del Panel Ciutadà de Catalunya, elaborada por el Centre d’Estudis d’Opinió (CEO). El estudio analiza el grado de simpatía hacia distintos actores internacionales —como la Unión Europea, Estados Unidos, China o Rusia— y el nivel de preocupación ante la posibilidad de conflictos armados que puedan afectar a Europa en los próximos años.

Rusia la menos valorada... EEUU bajando
photo_camera Rusia la menos valorada... EEUU bajando

Uno de los resultados más claros es la elevada simpatía hacia la Unión Europea (6,5). Entre los distintos actores analizados, la UE aparece como el que genera una valoración más favorable entre los catalanes. La mayoría de los encuestados expresa sentimientos positivos hacia el proyecto europeo, lo que confirma la orientación mayoritariamente europeísta de la sociedad catalana. Este apoyo se relaciona con la percepción de la Unión Europea como un espacio de cooperación política, estabilidad económica y garantía de derechos democráticos.

En contraste, las simpatías hacia otras potencias internacionales son más moderadas o divididas. Estados Unidos (3,7) mantiene una valoración relativamente positiva, aunque inferior a la de la Unión Europea. La percepción de este país combina admiración por su peso económico y tecnológico con ciertas reservas respecto a su política exterior o su influencia global. En el caso de China (4,7), las opiniones aparecen más polarizadas: algunos ciudadanos valoran su crecimiento económico y su papel como potencia emergente, mientras que otros expresan preocupación por su modelo político y su influencia geopolítica.

La valoración más negativa se observa hacia Rusia (2,6) (citada a veces erróneamente como URSS en el debate público). El grado de simpatía hacia este país es considerablemente menor que hacia la Unión Europea o Estados Unidos. Esta percepción se ha visto influida en los últimos años por el contexto internacional y por los conflictos geopolíticos que afectan al continente europeo, especialmente la guerra en Ucrania.

En paralelo, la encuesta también analiza la preocupación ciudadana ante un posible conflicto armado internacional que pueda afectar a Cataluña o a Europa. Los resultados indican que una parte significativa de la población se muestra preocupada por esta posibilidad. Aunque no todos los encuestados consideran probable un conflicto directo, el aumento de las tensiones internacionales ha incrementado el nivel de inquietud entre la ciudadanía.

En conjunto, los datos reflejan una sociedad catalana claramente alineada con el proyecto europeo, con percepciones más ambivalentes hacia las grandes potencias globales y con una creciente sensibilidad ante los riesgos geopolíticos. La encuesta sugiere que la política internacional, tradicionalmente distante para la opinión pública, se percibe cada vez más como un factor que puede influir directamente en la seguridad y la estabilidad del continente.