La Sala de Prensa de la Santa Sede anunció este miércoles que el Pontífice recorrerá varias ciudades españolas en un viaje que combina actos religiosos, encuentros institucionales y una fuerte dimensión social.
El itinerario oficial incluye Madrid y Barcelona, donde León XIV inaugurará la nueva torre de Jesús de la Sagrada Familia en el centenario de la muerte de Antoni Gaudí, antes de concluir con una etapa histórica en las islas Canarias.
Canarias, símbolo y mensaje
La inclusión de Canarias no es accidental: el archipiélago, situado en el extremo occidental de Europa y muy cercano a las rutas migratorias hacia el continente, representa un símbolo del drama humano de la migración por mar.
Según informaciones periodísticas, León XIV aterrizaría en las islas el 11 de junio, con actividades previstas tanto en Gran Canaria como en Tenerife antes de emprender su regreso a Roma el día 12.
Este paso final del viaje papal pone el foco en la realidad migratoria en España, un tema de gran sensibilidad pastoral y social, y que ha marcado parte de las prioridades del Pontífice desde los primeros meses de su pontificado.
Un viaje con múltiples lecturas
Más allá de los actos religiosos, la visita de León XIV ocurre en un contexto marcado por el debate sobre el papel de la Iglesia en la sociedad española y su relación con cuestiones políticas y sociales. El Pontífice ha expresado en diversas ocasiones la importancia de no instrumentalizar la fe para fines políticos, un mensaje dirigido tanto al interior de la Iglesia como al conjunto de la sociedad.
La visita a España será uno de los primeros grandes viajes del papa durante su mandato, tras su periplo a Turquía y Líbano en 2025, y se espera que atraiga a miles de fieles y genere un amplio impacto mediático y pastoral en el país.