La decisión llega después de varios años condicionados por graves lesiones, especialmente en la rodilla, que ya le obligaron a pasar por quirófano en varias ocasiones y truncaron su participación en competiciones clave como los Juegos Olímpicos de París 2024.
Una carrera irrepetible
Carolina Marín se retira como la mejor jugadora de bádminton en la historia de España y una de las grandes figuras del deporte mundial. Su palmarés resume una carrera excepcional:
- Campiona olímpica a Rio 2016
- Tres vegades campiona del món
- Set vegades campiona d’Europa
- Número u del rànquing mundial
Además, logró algo prácticamente inédito: romper el dominio asiático en el bádminton femenino y situar a España en la élite de un deporte históricamente ajeno al país.
Mi camino acaba aquí. Gracias a todos, porque también habéis formado parte de ello. En esta nueva aventura llevaré conmigo los valores que me han acompañado hasta ahora e intentaré devolver a la sociedad todo lo que me ha dado en este tiempo. Ha sido un viaje maravilloso ♥️ pic.twitter.com/3aKNDo0Mc4
— Carolina Marín (@CarolinaMarin) March 26, 2026
Más allá de los títulos
Más allá de los éxitos deportivos, Marín ha sido un símbolo de carácter competitivo, resiliencia y mentalidad ganadora. Su capacidad para regresar tras lesiones graves y competir al máximo nivel la convirtió en un referente dentro y fuera de las pistas.
Su retirada no solo marca el final de una etapa deportiva, sino también el cierre de una figura que transformó el bádminton en España y lo llevó a cotas impensables hace apenas una década.
Un legado duradero
Aunque no podrá despedirse compitiendo en Huelva, su ciudad natal, su presencia en el Europeo servirá como homenaje a una carrera que ha dejado huella en varias generaciones.
Carolina Marín se va de las pistas, pero su legado permanece: el de una deportista que cambió la historia de su deporte y se convirtió en una de las grandes figuras del deporte español.