Foment y Cepyme alertan del estancamiento de las pymes por el aumento de los costes

Las pequeñas y medianas empresas españolas, auténtico motor del tejido productivo y del empleo, atraviesan un momento de creciente dificultad. Así lo pone de manifiesto el último Indicador Cepyme, presentado en la sede de Foment del Treball en Barcelona, que advierte de un claro estancamiento de la actividad empresarial, especialmente entre las microempresas, y del fuerte impacto que el incremento de los costes está teniendo sobre su viabilidad.

Cepime

El informe concluye que, pese a la capacidad de resistencia demostrada por las pymes durante los últimos años, empiezan a aparecer "señales de fatiga estructural". La presidenta de Cepyme, Ángela de Miguel, destacó que el principal riesgo ya no reside únicamente en el aumento de los costes, sino en la incertidumbre sobre hasta dónde podrán seguir creciendo en un contexto marcado por la inestabilidad internacional, la inflación y las tensiones geopolíticas.

Uno de los datos más preocupantes del estudio es el incremento acumulado de los costes operativos. Desde 2019 han aumentado un 25%, reduciendo considerablemente los márgenes empresariales. A ello se suma el fuerte crecimiento de los costes laborales, que entre 2021 y 2025 han aumentado a un ritmo medio anual del 4,3%, muy por encima del 0,8% registrado durante los cuatro años anteriores a la pandemia.

El informe también pone de relieve que las empresas de menor tamaño son las más perjudicadas por esta evolución. Mientras las compañías medianas han experimentado un incremento de los costes laborales del 23,4% desde 2021, en las pequeñas empresas el aumento alcanza el 28,7% y en las microempresas llega al 29%. Según Cepyme, parte de esta presión responde a las sucesivas subidas del Salario Mínimo Interprofesional, que desde 2016 acumula un incremento cercano al 86% y cuyo impacto resulta mucho mayor en los negocios con menos trabajadores.

Durante la presentación del informe, el presidente del Consell Territorial de la Pime de Foment del Treball, Pep Garcia, reclamó políticas que permitan mejorar la competitividad empresarial. "La pyme no necesita únicamente discursos de reconocimiento; necesita condiciones que le permitan competir, invertir y seguir creando empleo", afirmó, reclamando un entorno regulatorio y fiscal más favorable para las empresas de menor dimensión.

Las patronales recuerdan que las pymes representan más del 99% del tejido empresarial español y generan una parte esencial del empleo privado. Por ello, advierten de que su pérdida de rentabilidad no solo afecta a los empresarios, sino que puede terminar repercutiendo sobre la inversión, la creación de puestos de trabajo y el crecimiento económico.

Cataluña tampoco escapa a esta realidad

Aunque el informe analiza el conjunto de España, sus conclusiones tienen una especial relevancia para Cataluña, donde la economía depende en gran medida de pequeñas y medianas empresas familiares. Sectores como el comercio, la industria, la hostelería, el transporte o los servicios acumulan desde hace años un incremento continuado de los costes energéticos, laborales, financieros y administrativos que dificulta mantener los niveles de rentabilidad anteriores a la pandemia.

Foment del Treball ha anunciado además que próximamente presentará el Barómetro de la Pyme Catalana, un estudio específico que permitirá conocer con mayor detalle la situación del tejido empresarial catalán y evaluar los retos a los que deberá hacer frente durante los próximos meses.

La conclusión del informe es clara: las pymes continúan demostrando capacidad de adaptación, pero esa resiliencia empieza a mostrar signos de agotamiento. Si el incremento de costes continúa sin medidas que impulsen la productividad y reduzcan las cargas que soportan las empresas, las patronales advierten de que el estancamiento actual podría acabar trasladándose al conjunto de la economía española.