García Fuster aseguró que los anestesiólogos “han hecho lo que muchos deberían haber hecho hace tiempo: plantarse”. La dirigente de Vox acusó directamente al Govern y a la administración sanitaria catalana de “exprimir a los médicos hasta el límite”, exigiéndoles disponibilidad absoluta mientras, según afirmó, se les mantiene “mal pagados y silenciados”. En su intervención defendió que los profesionales sanitarios no son responsables del conflicto actual y cargó contra “los políticos que han degradado la sanidad pública hasta este punto”.
La diputada subrayó además la importancia estratégica de los anestesiólogos dentro del sistema hospitalario, recordando que su trabajo va mucho más allá de los quirófanos. “Sin anestesiólogos no hay quirófanos, pero tampoco consultas del dolor, endoscopias, broncoscopias, tratamientos con radiofrecuencia o pruebas diagnósticas que requieren sedación”, afirmó. Y lanzó una advertencia directa: “Si no hay anestesiólogos, la actividad hospitalaria colapsa. Sin anestesiólogos no hay sistema sanitario”.
María García Fuster también quiso poner en valor el papel desempeñado por estos especialistas durante la pandemia del COVID-19. Recordó que asumieron una parte esencial de la atención a enfermos críticos en UCI, urgencias y medicina interna, y denunció que “ni siquiera entonces recibieron el reconocimiento merecido”. Según Vox, el colectivo lleva años soportando sobrecarga asistencial, doblando turnos y participando en planes de choque para reducir listas de espera sin que la administración haya respondido con mejoras reales.
La portavoz de Vox concluyó asegurando que este conflicto “no va de privilegios”, sino de “respeto, condiciones dignas y calidad asistencial”. A su juicio, el Govern socialista ha normalizado el desgaste de los profesionales sanitarios y está poniendo en riesgo la sostenibilidad del sistema público de salud. “Cuando se desprecia a quienes sostienen la sanidad, se pone en riesgo la salud de todos”, afirmó, reiterando el apoyo de su formación “a los médicos, sanitarios y trabajadores que mantienen en pie la sanidad pública catalana”.