El Balonmano Granollers deja escapar la victoria en el último suspiro ante Logroño (24-24)

El balonmano volvió a demostrar esta tarde en el Palau d’Esports de Granollers que la clasificación no engaña. El empate (24-24) entre el BM Granollers y el BM Logroño La Rioja refleja con precisión quirúrgica lo que son ambos equipos: dos bloques prácticamente calcados en nivel competitivo, separados por un solo punto… y por detalles mínimos que, hoy, acabaron equilibrándolo todo en el último suspiro.

Ferran Castillo superant la defensa de La Rioja. Foto Xavier Solanas.
photo_camera Ferran Castillo superant la defensa de La Rioja. Foto Xavier Solanas.

Un Granollers sólido… y dominante en la primera mitad

El conjunto vallesano firmó una primera parte de mucho nivel. Firme atrás, disciplinado en defensa y con una lectura perfecta para frenar a hombres clave como Peinado y los laterales riojanos. Granollers consiguió desactivar el ataque visitante durante muchos minutos.

El resultado fue una ventaja que llegó a parecer incluso exagerada para lo visto en pista: 14-9 al descanso. Cinco goles que premiaban la consistencia local, pero que dejaban una sensación clara en la grada: Logroño no podía ser tan inofensivo durante 60 minutos.

Y no lo fue.

Despertó Logroño… y apareció Preciado

Tras el paso por vestuarios, el partido mantuvo inicialmente el guion (15-10, 15-11), con un Granollers que parecía tenerlo bajo control. Pero entonces emergió la figura del partido: Álvaro Preciado.

El riojano cambió el ritmo del encuentro. Con acierto, personalidad y liderazgo ofensivo, fue recortando distancias hasta colocar a su equipo a solo un gol, mediada la segunda parte (16-17). Desde ese momento, el duelo entró en una fase de intercambio constante, con ventajas mínimas para los locales… pero sin que llegara el empate.

Granollers resistía, pero ya no dominaba.

Pau Panitti, un seguro bajo los palos. Foto Xavier Solanas.
Pau Panitti, un seguro bajo los palos. Foto Xavier Solanas.

Panitti sostuvo… pero no bastó

En la portería, Pau Panitti fue el mejor de los suyos. Con un notable 32% de paradas (11 de 34), sostuvo al equipo cuando más apretaba Logroño. Sin embargo, ni su actuación ni el esfuerzo defensivo bastaron en el tramo final.

El conjunto de Antonio Rama fue perdiendo frescura ofensiva, bajó prestaciones en defensa y permitió que el partido quedara abierto hasta el último ataque, tras tres errores en la ofensiva que acabó pagando muy caro pues, ahí, el BM Logroño no perdonó.

Un empate con sabor a derrota

A falta de apenas cinco segundos, de nuevo Preciado apareció para firmar el 24-24 definitivo, culminando una actuación sobresaliente: 8 goles en 9 lanzamientos y 2 asistencias.

En el Granollers, el peso ofensivo recayó en Adriá Figueras, también con 8 tantos, mientras que nombres habituales como Pablo Urdangarín (4), Marcos Fis (4 también pero con peor porcentaje) o Bruno Reguart (3) quedaron por debajo de lo esperado en un partido de máxima exigencia.

En portería visitante, ni Xoan Ledo (22%) ni Marcos Cancio (29%) tuvieron una tarde especialmente determinante, lo que refuerza aún más la sensación de que el empate no llegó por la portería riojana… sino por la insistencia ofensiva liderada por Preciado y por la falta de soluciones en la defensa vallesana para frenarle.

Peinado fue la auténtica pesadilla de la defensa catalana. Foto Xavier Solanas.
Peinado fue la auténtica pesadilla de la defensa catalana. Foto Xavier Solanas.

Todo sigue igual… pero no es lo mismo

El empate deja la clasificación intacta: Logroño sigue segundo y Granollers continúa tercero, a un punto, pero el impacto competitivo es distinto. Los riojanos salen reforzados tras rescatar un partido que tenían perdido, mientras que Granollers deja escapar una oportunidad de oro para dar un golpe sobre la mesa.

Además, el calendario no invita al optimismo vallesano: los próximos compromisos son exigentes, especialmente en la penúltima jornada con partido clave en Irún ante el Bidasoa. Mientras que Logroño afronta un duelo clave en León ante Ademar y, si lo salva, se la jugará ante el Barça que puede marcar su techo real esta temporada. Por tanto, el Balonmano Granollers ya no depende de sí mismo, mientras que los riojanos, sí durante las cinco jornadas de Liga Asobal que restan.

En cualquier caso, esta noche de Viernes Santo, en Granollers, no ganó nadie. Pero si alguien salió más satisfecho del empate… fue el Balonmano Logroño.