Este 2026 la entidad celebra sus 70 años de historia, siete décadas durante las que miles de niños y jóvenes de Granollers han vestido con orgullo sus colores, han aprendido el significado del compañerismo y han encontrado en el fútbol una escuela de valores que iba mucho más allá del terreno de juego.
Un club nacido del barrio
El Atlètic del Vallès nació en 1956, en un momento en que Granollers comenzaba a crecer con fuerza alrededor de nuevos barrios obreros. El deporte se convirtió entonces en uno de los principales puntos de encuentro de una sociedad que buscaba construir comunidad.
Aquellos primeros vecinos levantaron un club prácticamente desde la nada. No había grandes instalaciones, ni recursos económicos, ni patrocinadores. Había, sobre todo, ilusión, voluntariado y muchas horas de trabajo desinteresado.
Con el paso de los años, el club acabaría estableciendo su identidad definitiva como Club Atlètic del Vallès, convirtiéndose en una referencia deportiva para generaciones enteras, una vez asentado su emplazamiento en el campo de tierra (por entonces) de las viviendas de Primero de Mayo, actualmente Sota el Camí Ral.
Mucho más que un equipo de fútbol
Hablar del Atlètic del Vallès no es hablar únicamente de resultados. Es hablar de miles de familias. De entrenadores que dedicaban tardes enteras a enseñar mucho más que técnica. De padres que marcaban los campos. De madres que organizaban desplazamientos. De voluntarios que mantenían viva una entidad que siempre entendió que el fútbol era un instrumento educativo antes que competitivo.
Por sus equipos han pasado varias generaciones de granollerenses, muchos de los cuales hoy llevan a sus propios hijos al mismo club donde ellos comenzaron a dar sus primeras patadas a un balón. Pocas entidades pueden presumir de una continuidad tan estrechamente vinculada a la vida cotidiana de un barrio.
La gran escuela del fútbol base
Si algo ha caracterizado siempre al Club Atlètic del Vallès ha sido su apuesta por la cantera. Durante décadas ha formado centenares de jugadores, algunos de los cuales continuaron posteriormente su trayectoria en categorías superiores, mientras que la inmensa mayoría conservaron algo mucho más importante: los valores aprendidos en aquellos años.
Respeto. Esfuerzo. Disciplina. Compañerismo. Trabajo en equipo. Valores que continúan siendo la auténtica victoria del club.
También llegaron los éxitos deportivos
Aunque su principal misión siempre fue la formación, el Atlètic del Vallès también ha vivido importantes momentos deportivos. El ascenso a Preferente en la década de los noventa quedó grabado en la memoria de muchos aficionados, demostrando que un club construido desde la humildad también podía competir al máximo nivel del fútbol territorial catalán.
Como tantas entidades modestas, atravesó épocas mejores y peores, pero nunca perdió aquello que lo hacía diferente: su arraigo social.
Setenta años de memoria colectiva
Hablar del Atlètic del Vallès es hablar de una parte importante de la historia de Granollers. Miles de fotografías. Centenares de entrenadores. Decenas de presidentes y directivos. Innumerables partidos disputados bajo el frío del invierno o el calor de finales de primavera.
Cada generación ha dejado su huella en un club que ha sabido adaptarse a los tiempos sin perder nunca su esencia.
Mirando al futuro
Cumplir setenta años no significa vivir del pasado. Al contrario. Significa disponer de una base sólida para seguir creciendo, formando futbolistas y, sobre todo, personas. Porque ese ha sido siempre el verdadero patrimonio del Club Atlètic del Vallès. No los trofeos. No las clasificaciones. Sino las miles de historias personales que comenzaron un día cualquiera entrando por primera vez en el campo con unas botas demasiado grandes y un balón lleno de ilusiones.
De hecho, este fin de semana se celebró una pequeña cena homenaje a esos 70 años y a la gente que ha colaborado, colabora y continua luchando por este querido Club granollerense que sigue creando escuela y dando esperanza a cientos de jóvenes. En dicha cena, al margen de las autoridades locales, representantes del EC Granollers e Inter Granollers, estuvieron varios de sus antiguos presidentes acompañando al actual, Felipe García.
Setenta años después, el Atlètic del Vallès continúa siendo exactamente eso: una gran familia que ha ayudado a construir Granollers desde el deporte, el compromiso y los valores.