Según la carta enviada esta semana a los residentes del barrio, las empresas responsables han sustituido las piezas defectuosas dentro del periodo de garantía y las rampas se encuentran actualmente en fase de pruebas. El consistorio confía en que las actuaciones realizadas permitan solucionar definitivamente unos problemas que habían generado numerosas quejas entre los usuarios.
La recuperación del servicio llega después de varios meses marcados por las averías y por la preocupación de los vecinos de la zona, especialmente de las personas mayores y con movilidad reducida, que utilizan diariamente esta infraestructura para salvar el importante desnivel existente en el barrio.
Durante los últimos meses, el Ayuntamiento había fijado diferentes plazos para encontrar una solución técnica definitiva a unas incidencias que afectaban principalmente a los primeros tramos de la instalación. Desde el consistorio se aseguró que se trabajaba conjuntamente con las empresas implicadas para identificar el origen exacto de los fallos y ejecutar las reparaciones necesarias.
En el comunicado remitido a los vecinos, la Regidoria de Serveis Municipals i Manteniment explica que, además de la sustitución de las piezas defectuosas, continúa en marcha un peritaje externo independiente con el objetivo de garantizar el correcto funcionamiento de toda la instalación y verificar que los problemas no vuelvan a repetirse en el futuro.
El Ayuntamiento también reconoce las molestias ocasionadas durante este largo proceso y agradece la paciencia y comprensión mostrada por los residentes de la Font Verda mientras se desarrollaban las tareas de reparación.
Con la puesta en marcha de las rampas, el barrio recupera una infraestructura considerada clave para la movilidad diaria de centenares de vecinos. Ahora, tras meses de incertidumbre, el objetivo es que las pruebas en curso confirmen que la solución adoptada es definitiva y que las rampas puedan prestar servicio con normalidad y sin nuevas interrupciones.