Granollers: crecimiento sostenido, pero lejos de los extremos metropolitanos
Según Tinsa, el precio medio de la vivienda en Granollers alcanza los 2.367 euros por metro cuadrado, con un incremento interanual del 7,4%. Se trata de una subida importante, aunque inferior a la registrada en Barcelona capital (+11,5%) y también por debajo de municipios como Rubí (+11,1%), L'Hospitalet (+10,7%), Santa Coloma de Gramenet (+10,3%) o Viladecans (+10,1%).
La capital del Vallès Oriental se mantiene como una de las alternativas más equilibradas para quienes buscan vivienda fuera de Barcelona. Su precio medio es un 46% inferior al de la capital catalana y un 15% inferior a la media de la provincia de Barcelona.
Sin embargo, el dato más significativo es el relacionado con la accesibilidad. Un hogar medio de Granollers debe destinar teóricamente un 39% de su renta disponible al pago de la primera cuota hipotecaria para adquirir una vivienda media. Aunque esta cifra está por encima del 35% considerado razonable por los expertos, se sitúa claramente por debajo de los niveles críticos registrados en otros municipios metropolitanos.
En otras palabras, Granollers sigue siendo más accesible que Barcelona, pero también empieza a sufrir las consecuencias de una demanda creciente impulsada por quienes buscan alternativas habitacionales fuera de la capital.
Barcelona y su área metropolitana: la vivienda es cada vez más inaccesible
Si el caso de Granollers refleja una tensión creciente, la situación en Barcelona y su entorno inmediato es mucho más preocupante.
Barcelona alcanza ya los 4.417 euros por metro cuadrado y registra una subida anual del 11,5%, situándose entre las ciudades con mayor presión inmobiliaria del país. El esfuerzo necesario para comprar una vivienda alcanza el 60% de la renta disponible de un hogar medio, muy lejos del umbral del 35% considerado saludable.
Pero la situación es incluso más complicada en algunos municipios metropolitanos. L'Hospitalet de Llobregat presenta una tasa de esfuerzo del 56%, Castelldefels del 55%, Sant Adrià de Besòs del 53% y Cornellà del 50%, niveles que Tinsa considera críticos para el acceso a la vivienda.
El fenómeno ya no afecta únicamente a las zonas tradicionalmente más exclusivas. Municipios de clase media como Badalona, El Prat, Sant Boi, Mataró, Ripollet o Vilanova i la Geltrú registran también tasas de esfuerzo muy superiores a las recomendadas, lo que demuestra que el problema se ha extendido a prácticamente toda el área de influencia de Barcelona.
El efecto expulsión
Los datos permiten identificar claramente un fenómeno cada vez más visible: la expulsión residencial progresiva desde Barcelona hacia municipios periféricos.
Mientras Barcelona mantiene precios prohibitivos para una parte creciente de la población, ciudades como Granollers, Sabadell, Terrassa, Rubí o Mataró absorben parte de esa demanda. Este desplazamiento contribuye a elevar los precios en la segunda corona metropolitana, reduciendo progresivamente las diferencias que históricamente existían con la capital.
No obstante, Granollers conserva todavía una posición relativamente favorable. Su esfuerzo hipotecario del 39% se sitúa muy por debajo del 60% de Barcelona y también de municipios como L'Hospitalet, Cornellà o Sant Adrià. Esto explica en buena medida por qué la ciudad continúa atrayendo a familias que buscan vivienda más asequible sin renunciar a una buena conexión ferroviaria y viaria con Barcelona.
Una tendencia que no parece frenarse
La principal conclusión del informe es clara: el mercado inmobiliario continúa creciendo a un ritmo muy superior al de los salarios.
Tinsa advierte que el 67% de los municipios analizados ya presentan niveles de accesibilidad superiores a los considerados razonables y que el 30% se encuentra en situación crítica. Barcelona y su área metropolitana figuran entre los ejemplos más evidentes de esta tendencia.
En el caso de Granollers, los datos todavía no reflejan una situación extrema, pero sí muestran una presión creciente que, de mantenerse la evolución actual, podría acabar reproduciendo a medio plazo los mismos problemas que hoy afectan a la primera corona metropolitana.
La vivienda sigue encareciéndose, la demanda continúa siendo elevada y la oferta disponible no crece al mismo ritmo. Mientras esta ecuación no cambie, el acceso a una vivienda seguirá siendo uno de los principales desafíos económicos y sociales tanto para Granollers como para el conjunto de la región metropolitana de Barcelona.
Este enfoque funciona muy bien para Catnoticias porque combina datos locales de Granollers con una lectura más amplia del problema metropolitano y aporta análisis propio más allá de la simple reproducción de cifras.