Carta a los Reyes Magos de Madrid, 2025

Queridos Reyes Magos:

Este año, más que pediros regalos, me uno a esa frase que ya se ha vuelto costumbre: “Hago balance del año…”. Y al mirar a Madrid en 2025, me asaltan dos preguntas que pesan más que cualquier turrón:
¿Es Madrid una ciudad pensada para quienes la viven o para quienes solo la visitan?
¿Para los madrileños/as o para los de fuera?

Los Reyes Magos pasean por Madrid
photo_camera Los Reyes Magos pasean por Madrid

Porque la realidad es que muchos sentimos que la ciudad se está volviendo cada vez menos habitable para quienes la sostienen día a día.

La vivienda sigue siendo inaccesible para la mayoría. El paro juvenil continúa disparado, obligando a demasiados jóvenes a buscar oportunidades lejos de su propia ciudad. Los nuevos desarrollos urbanísticos avanzan deprisa, pero sin garantizar lo esencial: colegios, institutos, centros de salud, transporte público. Barrios que nacen sin alma porque les faltan los servicios que hacen barrio.

Y mientras tanto, la limpieza sigue siendo una asignatura pendiente. Las calles muestran un desgaste que no les corresponde, y la campaña de recogida de la hoja vuelve a demostrar que hay mucho margen de mejora.

A todo esto se suma un problema cada vez más evidente: las obras mal planificadas, que aparecen sin coordinación, sin avisos claros y sin alternativas de movilidad. Obras que, en lugar de mejorar la ciudad, multiplican los atascos y hacen que moverse por Madrid sea una carrera de obstáculos. A veces parece que la ciudad está siempre levantada, pero nunca terminada.

Por eso, queridos Reyes Magos, este año no os pido magia. Os pido algo más terrenal: gestión, planificación y una mirada honesta hacia lo cotidiano. Porque hay áreas que sí dependen directamente del Ayuntamiento y que necesitan un impulso decidido.

Áreas de mejora que sí son competencia del Ayuntamiento de Madrid

Movilidad y espacio público

  • Aceras estrechas, baldosas rotas y accesibilidad insuficiente.
  • Carriles bici desconectados y desiguales según el distrito.
  • Tráfico congestionado en accesos y rondas.
  • Aparcamiento saturado en barrios residenciales.
  • Obras mal planificadas, sin coordinación ni alternativas, que agravan los atascos habituales.

Limpieza y mantenimiento urbano

  • Frecuencia de limpieza desigual entre distritos.
  • Contenedores y puntos limpios insuficientes o mal ubicados.
  • Grafitis y pintadas sin control en mobiliario urbano y fachadas.

Zonas verdes y medio ambiente

  • Arbolado con podas tardías y riesgo de caídas.
  • Falta de nuevas zonas verdes, especialmente en el sur y el este.
  • Calidad del aire que exige medidas más ambiciosas.

Servicios a los barrios

  • Desigualdad evidente en equipamientos culturales, deportivos y sociales.
  • Vivienda pública municipal escasa y con largas esperas.
  • Atención social insuficiente para mayores, dependientes y familias vulnerables.

Seguridad y convivencia

  • Percepción de falta de presencia policial en zonas concretas.
  • Ruido nocturno persistente en barrios sensibles.
  • Control irregular de licencias de terrazas, obras y actividades.

Transporte público (EMT)

  • Frecuencias insuficientes, sobre todo en horas valle y periferia.
  • Conectividad pobre entre barrios, con excesiva dependencia del centro.
  • Necesidad de acelerar la transición hacia una flota menos contaminante.

Urbanismo y vivienda

  • Licencias de obra lentas y burocráticas.
  • Ayudas a la rehabilitación complejas y poco accesibles.
  • Planificación urbana que debe equilibrar crecimiento, vivienda y servicios.

Queridos Reyes Magos, no os pido milagros. Solo que Madrid vuelva a ser una ciudad pensada para quienes la viven, la caminan, la trabajan y la sueñan.
Una ciudad que cuide lo cotidiano, que planifique con sentido común y que no deje a nadie atrás.

Si podéis traer eso en vuestras alforjas, será el mejor regalo para 2026.

Con cariño,

Un madrileño que aún cree en la magia, pero también en la buena gestión.