Uno de los resultados más destacados es que la televisión continúa siendo el principal medio para informarse. En 2025, el 58% de los catalanes afirma utilizar la televisión en directo para seguir la actualidad, lo que la mantiene como la fuente informativa más extendida. En segundo lugar aparecen las redes sociales, utilizadas por el 49% de la población para informarse, seguidas de los diarios digitales, con un 34%.
La radio también mantiene un papel relevante, ya que el 33% escucha la radio en directo para seguir las noticias. Otros formatos tienen menor presencia, como la prensa en papel (17%), las webs de medios de comunicación (16%), los canales de YouTube o Twitch (18%), la televisión en diferido por internet (12%) o los podcasts y radio en diferido online (13%).
En paralelo al consumo de información, la encuesta analiza el uso de redes sociales entre los catalanes. Instagram se sitúa como la plataforma más utilizada, con un 63% de usuarios, seguida de Facebook con un 35% y TikTok con un 25%. Por detrás aparecen LinkedIn (17%) y X, la antigua Twitter (16%). Solo un 14% de la población afirma no utilizar ninguna red social, lo que muestra hasta qué punto estas plataformas forman parte de la vida cotidiana. La evolución de los últimos años también revela cambios significativos: el uso de Instagram ha crecido del 57% en 2023 al 63% en 2025, mientras que Facebook ha descendido ligeramente del 38% al 35%, reflejando una progresiva sustitución generacional de plataformas.
Más allá del uso, el estudio también pregunta a los ciudadanos cómo valoran el impacto social de las redes sociales. Los resultados muestran una percepción bastante equilibrada. En 2025, el 43% de los catalanes considera que las redes sociales no son ni positivas ni negativas, lo que refleja una valoración neutral. Sin embargo, las opiniones negativas superan ligeramente a las positivas: el 26% cree que son negativas y un 6% muy negativas, sumando un 32% de valoraciones negativas, frente a un 23% que las considera positivas y un 2% muy positivas, es decir, un 25% de opiniones favorables.
En conjunto, los datos indican que las redes sociales se han consolidado como un canal fundamental tanto para la comunicación como para el acceso a la información, aunque su impacto social genera opiniones divididas. Mientras que una parte de la ciudadanía destaca sus ventajas para acceder rápidamente a noticias y contenidos, otra muestra preocupación por fenómenos como la desinformación, la polarización política o el deterioro del debate público. Esta combinación de uso masivo y valoración ambivalente refleja el papel complejo que las redes sociales ocupan hoy en el ecosistema informativo de Cataluña.